El hecho ocurrió en una institución educativa, de donde sustrajo diversos elementos y posteriormente comercializó parte de lo robado, lo que derivó en una condena de cumplimiento efectivo.
La justicia lo condenó a una pena de siete meses de prisión de ejecución efectiva. Al verificarse que el acusado contaba con una condena previa por delitos contra la propiedad, con una pena de tres años de prisión condicional, se dispuso la revocación de ese beneficio, la unificación de las penas y el cómputo correspondiente.
Como resultado, se estableció una pena única de tres años y siete meses de prisión de cumplimiento efectivo.
Los hechos investigados ocurrieron en julio de 2025, cuando el imputado ingresó de manera ilegítima a la Escuela N.º 4673 “Jorge Edgard Leal”, tras provocar daños en una de las puertas del sector de Dirección, que utilizó como vía de acceso al establecimiento.
Una vez en el interior, se apoderó de numerosos elementos pertenecientes a la institución educativa, entre ellos equipos informáticos, un televisor, parlantes, ventiladores, útiles escolares, resmas de papel, alimentos y otros bienes destinados al funcionamiento cotidiano de la escuela. Para facilitar su accionar, también sustrajo un recipiente que contenía duplicados de llaves de distintos sectores del edificio.
Como parte de la maniobra, el imputado vendió uno de los elementos sustraídos, un televisor, a un tercero que lo adquirió desconociendo su origen ilícito, lo que permitió reconstruir el recorrido del bien y avanzar en la investigación. El aparato fue posteriormente recuperado y restituido a la institución educativa.
A partir de las tareas investigativas a cargo del fiscal Rodríguez López, con intervención policial y la producción de diversas pruebas testimoniales y técnicas, se logró acreditar la participación del acusado en los hechos y reunir los elementos necesarios para arribar a su esclarecimiento.





