El mismo fue encontrado en el barrio Villa Güemes, zona de responsabilidad del Escuadrón 52.
Por indicaciones de la Fiscalía Federal Descentralizada de Tartagal, los gendarmes brindaron seguridad hasta que se realizó la desactivación del explosivo Booster.
Hoy, en horas de la mañana, el artefacto fue desactivado, con las respectivas medidas de seguridad, por una empresa especialista.

A las 19:30 del domingo, los integrantes del Escuadrón 52 fueron notificados por la Fiscalía Federal Descentralizada sobre el hallazgo de un artefacto explosivo sísmico, que fue encontrado por la Policía de Villa Güemes, en una zona rural de la ciudad de Tartagal.
Inmediatamente, los efectivos llegaron al lugar donde fue visto el explosivo y procedieron a asegurar la zona durante la noche y el transcurso de la madrugada de hoy.

Esta mañana, arribó en la zona un experto en desactivación de explosivos de una empresa (Oficial de Enlace Comunitario), quien activó el protocolo de seguridad, para el inicio de los trabajos de desactivación del artefacto Booster.

El norte salteño es un campo minado con boosters petroleros. Las picadas que trazó YPF para enterrarlos cada 25 o 50 metros cubren un tercio de la Reserva de Biósfera de Yungas. Atraviesan la planta urbana y rural desde Yuto, en Jujuy, hasta Salvador Mazza, en la frontera entre Salta y Bolivia






