Una mujer estaba en su casa acompañada de su pareja cuando se presentó su hijo en estado de ebriedad intentando agredirla a ella y a sus hijas, quienes lograron defenderse.
El agresor se retiró del lugar, pero volvió minutos después con un cuchillo intentando atentar nuevamente contra las mujeres. En esta ocasión salió la pareja de su madre con una escopeta para defenderlas, pero en el forcejeo el arma se disparó e impactó en el joven. La víctima murió por un shock hipovolémico.
Sucedió la noche de navidad del año pasado en la comunidad Vitiche de Tartagal.
En una audiencia flexible y multipropósito la jueza de Tartagal Asusena Margarita Vásquez condenó al hombre por ser autor del delito de homicidio en exceso de la legítima defensa, y le impuso la pena de tres años de prisión de ejecución condicional y cumplimiento de reglas de conducta.






