Una tensa calma se vive en el interior del servicio penitenciario de Salta en la UC1, tras un episodio que amenaza con desatar un escándalo institucional.
La información a la que pudo acceder El Camión de Germán Noticias, señala que el pasado miércoles, alrededor de las 6:30 de la mañana, un operativo de requisa sorpresa al personal civil y uniformado habría arrojado un resultado positivo que la cúpula intenta mantener bajo llave.
El procedimiento, que se realiza de forma aleatoria para controlar el ingreso de elementos prohibidos, tuvo lugar en el acceso principal del penal. Fue allí donde, al requisar a un jefe penitenciario cuya identidad aún no ha trascendido, se habrían hallado estupefacientes entre sus pertenencias.
La controversia no solo gira en torno al hallazgo de la droga, sino a la supuesta cadena de encubrimiento que se activó de inmediato. Testigos aseguran que el Jefe de Requisa, presente en el lugar, habría optado por no proceder conforme a la ley debido al alto rango del involucrado.
“Si hubiese sido un agente de menor jerarquía, ya estaría en cana”, deslizaron fuentes internas, evidenciando el malestar que recorre las filas de la institución. La denuncia apunta a que los subalternos que presenciaron el hallazgo fueron “silenciados” por sus superiores para evitar que la información llegara a la justicia o a los medios.
Hasta el momento, no existe un parte oficial que confirme la identidad del jefe señalado ni del personal que realizó el control. El hermetismo es total y, según las versiones recolectadas, el implicado continuaría en libertad, a diferencia de lo que ocurre en casos similares donde el personal subalterno es inmediatamente pasado a disponibilidad y detenido.
Este nuevo incidente pone bajo la lupa los mecanismos de control interno y la presunta impunidad de la que gozarían ciertos sectores de la jerarquía penitenciaria, en un contexto donde el ingreso de drogas a las cárceles sigue siendo uno de los problemas más críticos de la seguridad pública.
El Camion de German Noticias






