La crisis en Tartagal se profundiza y deja en evidencia un nuevo conflicto en la gestión municipal. Desde la noche del miércoles, el servicio de recolección de residuos se encuentra paralizado, luego de que los trabajadores decidieran iniciar una medida de fuerza por la falta de pago de sus salarios.
Según denunciaron los empleados, el reclamo no es nuevo, pero se agravó en las últimas semanas por reiterados incumplimientos. En ese sentido, explicaron que primero se les prometió el pago en tiempo y forma, luego se acordó una prórroga de cinco días, pero actualmente aseguran que ya se acumula casi un mes de deuda.
A esto se suma el fuerte cuestionamiento hacia la gestión del intendente Franco Hernández Berni, luego de que trascendieran imágenes suyas en hoteles de lujo en Cafayate durante el fin de semana largo. Los trabajadores consideran que la situación refleja una desconexión total con la realidad que atraviesa el municipio.
Además de los salarios impagos, los recolectores denunciaron condiciones laborales deficientes en la base operativa, con instalaciones deterioradas y falta de mantenimiento. En este escenario, el conflicto sigue escalando y expone una problemática estructural que pone en jaque a la administración municipal y afecta directamente a toda la comunidad.
La 10 Noticias






