Es difícil de explicar, pero más difícil de vivir: en el paraje Virgen de la Peña, una madre con 7 hijos (dos de ellos con discapacidad) recibió un rollo de plástico negro como “solución” de emergencia de parte del Ministerio de Desarrollo Social de la Provincia.
Lo que más duele en Tartagal es que el titular de esa cartera es Mario Mimessi, un hombre que conoce perfectamente cada rincón de nuestra ciudad. Que la respuesta oficial sea un parche de nylon ante un cuadro de desprotección total es, por lo menos, inaceptable.
Una gestión que parece mirar para otro lado
Mientras el municipio de Tartagal intenta “apagar el incendio” tramitando documentos y pensiones que la familia nunca tuvo, la ayuda que llega desde la Provincia —bajo la firma del Ministerio de Mimessi- parece una burla a la necesidad:
¿Plástico contra el frío? Con temperaturas que ya empezaron a bajar, mandar plástico negro para “cerrar” una vivienda es condenar a esos siete niños a enfermarse.

¿Rivalidad o ineficiencia? En los pasillos políticos se comenta que las diferencias con la gestión municipal actual están trabando la ayuda real. Pero el hambre y el frío de los chicos no saben de internas políticas.
La deuda del Ministerio con su propio pueblo
El departamento San Martín puso a uno de sus hombres en un cargo clave para el área social de toda Salta. Sin embargo, este caso demuestra una desconexión total con la realidad de Tartagal.
Verónica y sus siete hijos son salteños y tartagalenses que necesitan un Estado presente, no un Ministerio que manda “sobras” para salir del paso.
La política pasa, pero las necesidades quedan. Es hora de que el Ministerio de Desarrollo Social demuestre que realmente le importa el norte. No queremos más plásticos negros a la vera de la ruta; queremos que esos niños tengan un techo antes de que llegue el invierno crudo.
Claudia Informa







