Cuatro personas fueron condenadas por integrar una maniobra de comercialización de estupefacientes que operaba dentro de la Unidad Carcelaria 1 de Salta. La investigación, encabezada por la Unidad Fiscal contra la Narcocriminalidad (UFINAR), permitió establecer que familiares de internos aprovechaban los días de visita para ingresar droga al penal y que las transacciones se concretaban mediante transferencias realizadas a través de billeteras virtuales.
El fiscal penal Leandro Flores, a cargo de la investigación, alcanzó un acuerdo de juicio abreviado con los cuatro acusados, quienes admitieron su responsabilidad con distintos grados de participación en el delito de comercialización de estupefacientes agravado por haberse cometido en un establecimiento de detención.
Durante la audiencia, la Fiscalía presentó las pruebas reunidas durante la investigación y los términos del acuerdo. Tras verificar que los imputados prestaron su conformidad de manera libre y voluntaria, el juez Ignacio Colombo homologó el convenio y dictó las condenas.
Como resultado, Rocío Humana y Juan Ruiz fueron condenados a seis años de prisión de cumplimiento efectivo; Teresa Humana recibió una pena de cuatro años de prisión efectiva; mientras que Noemí Humana fue sentenciada a tres años de prisión de ejecución condicional.
La causa se inició a partir de denuncias anónimas que alertaban sobre la presunta venta de drogas dentro de la Unidad Carcelaria 1. A partir de esa información, efectivos del grupo SINAR 5 de la Policía de Salta realizaron tareas de vigilancia, seguimientos y filmaciones que permitieron reconstruir el funcionamiento de la organización.
Según la investigación, los familiares de personas privadas de la libertad introducían estupefacientes durante las jornadas de visita, mientras que los pagos por las sustancias eran efectuados mediante billeteras virtuales, una modalidad que buscaba dificultar el rastreo del dinero.
En diciembre de 2025, la Justicia ordenó allanamientos en celdas del establecimiento penitenciario y en distintos domicilios vinculados con los investigados. Durante los procedimientos se secuestraron cocaína, marihuana, balanzas de precisión, elementos utilizados para el fraccionamiento de la droga, dinero en efectivo, teléfonos celulares, tarjetas SIM, documentación de vehículos y una motocicleta, elementos que resultaron claves para sostener la acusación y arribar a las condenas.







