Comenzó hoy una audiencia de debate seguida contra un sujeto de 54 años imputado por abuso sexual con acceso carnal agravado por el vínculo y la convivencia preexistente en perjuicio de una menor de 18 años. La víctima es hija del acusado. Los hechos salieron a la luz cuando la niña le contó a su maestra que su padre había abusado de ella durante la pandemia (desde 2020 a 2022), mientras se encontraba cumpliendo una condena por drogas con modalidad de prisión domiciliaria.
El imputado sometió sexualmente a su hija desde los 11 hasta los 13 años de edad y la intimidó para silenciarla. Dijo que los abusos comenzaron en 2020, cuando se decretó la cuarentena por el COVID 19, y se extendieron hasta febrero de 2022.
En ese lapso, el acusado se encontraba conviviendo con la menor y su expareja, cumpliendo un arresto domiciliario en el marco de una condena del fuero federal. Las agresiones ocurrían cuando la madre de la niña salía a trabajar y se quedaban solos. Para obligar a su hija a guardar silencio, le decía que si hablaba iba a matar a su mamá o le iba a hacer lo mismo a otras menores de la familia.
En noviembre de 2022, la menor le contó a su maestra de séptimo grado que estaba muy asustada porque su papá –que ya había vuelto al penal- la había llamado para decirle que iba a salir para visitarla en Navidad. La docente le preguntó por qué tenía miedo y entonces le contó acerca de los abusos. Puesta en conocimiento de los hechos, la madre presentó la denuncia.







