Estudios señalan que prohibirlos reduce las distracciones, pero advierten que los resultados sobre el impacto de la medida en los aprendizajes son ambiguos.
Buenos Aires, 17 de julio (NA) – Un informe afirma que el 59% de los alumnos argentinos de tercer grado de primaria tiene un celular. Asimismo, señala que hay estudios internacionales que indican que las restricciones en las escuelas muestran la reducción de las distracciones así como del uso de los dispositivos en la hora de clase. Pero advierten también que los resultados que arrojan son ambiguos sobre el impacto de estas medidas en los aprendizajes.
Según supo la Agencia Noticias Argentinas, en el país, al menos 11 jurisdicciones avanzaron con algún tipo de regulación.
El informe corresponde a la ONG “Argentinos por la Educación” que, bajo el título: Celulares: ¿prohibir o no prohibir?, analizó la situación.

“El 59% de los chicos de 3er grado de primaria en Argentina tiene celular propio. El 23% no tiene un dispositivo personal, pero utiliza el de su madre, padre o algún familiar. A nivel nacional, solo el 18% de los estudiantes de 8 años no tiene acceso a un teléfono celular. Si bien las investigaciones muestran que la prohibición reduce las distracciones y el uso de los dispositivos en clase, los resultados sobre mejoras en el rendimiento académico son dispares”, comienza presentando la ONG.
“Si bien la tenencia de celulares es alta en todas las provincias, existen diferencias significativas”, expone y detalla que, “en Santa Cruz, Catamarca y Tierra del Fuego, más del 65% de los alumnos de 3er grado tiene celular propio, mientras que en Misiones y Formosa la proporción ronda el 40%”. Asimismo, señala que “también existen brechas según el nivel socioeconómico: el 63% de los estudiantes del quintil más alto cuenta con un dispositivo propio, frente al 52% de los pertenecientes al quintil más bajo. En secundaria, la tenencia es todavía mayor: alcanza al 90% de los estudiantes, según los datos de Aprender 2023”.
“En Argentina no existe una normativa nacional unificada sobre el uso de celulares en las escuelas. Hay al menos 11 jurisdicciones –el 45% de las provincias– que avanzaron con leyes, resoluciones o protocolos propios. En cambio, un 55% de las provincias aún no cuenta con marcos regulatorios definidos”, señala.
Además, “CABA, Santa Fe y Formosa, por ejemplo, establecieron limitaciones amplias en el nivel inicial y primario”, mientras que en “la provincia de Buenos Aires restringe el uso únicamente en secundaria, mientras que Mendoza autoriza el uso de dispositivos solo para actividades pedagógicas y bajo supervisión docente. Otras jurisdicciones, como Salta y Tucumán, habilitan adaptaciones según el contexto de cada institución. Las experiencias muestran un panorama heterogéneo, sin lineamientos comunes a nivel nacional”, cierra el informe.







