Felipe Herrera Condori tiene 70 años y permanece desaparecido desde el pasado 2 de agosto. Fue visto por última vez cuando salió de una vivienda de barrio Gauchito Gil. Desde entonces, su familia no volvió a tener noticias y la búsqueda se extiende por distintos sectores de la ciudad.
La tarde caía sobre barrio Gauchito Gil cuando Felipe Herrera Condori se despidió de sus familiares y emprendió el camino de regreso. Eran aproximadamente las 19, aunque podría haber sido hasta las 20. Desde ese momento, su rastro se perdió.
Pasaron los días y el silencio comenzó a transformarse en desesperación para sus familiares. Ante la falta de noticias, una de sus hijas realizó la denuncia y se activó el protocolo de búsqueda de personas.
El fiscal penal 6 del Distrito Centro, Martín Ávila, solicitó la colaboración de la comunidad para intentar establecer el paradero del hombre, mientras distintas áreas llevan adelante medidas para reconstruir sus últimos movimientos.
Desde que se conoció la desaparición se realizaron recorridos por barrios, plazas, espacios públicos, paradores de transporte y zonas cercanas a establecimientos sanitarios. También se concretaron entrevistas y distintas diligencias destinadas a obtener información que permita encontrarlo.
Los investigadores realizaron además consultas en hospitales y dieron intervención a la División Búsqueda Permanente de Personas Extraviadas. Incluso se analizaron datos aportados por vecinos sobre personas que podrían coincidir con sus características, aunque hasta el momento ninguna de esas pistas permitió localizarlo.
La búsqueda continúa ahora por otras vías. Se solicitaron informes relacionados con registros telefónicos y se realizaron consultas ante empresas de transporte de pasajeros para determinar si existen registros que permitan establecer algún desplazamiento posterior a su desaparición.
Cómo reconocerlo
Felipe Herrera Condori es de contextura delgada, tez morena, cabello corto con canas y mide aproximadamente 1,55 metros.
Entre sus características particulares se encuentran varios dientes de oro y una parálisis facial unilateral que afecta su habla.
Al momento de retirarse de la vivienda llevaba una mochila negra. Habitualmente utiliza pantalón de jean azul y gorra.
Su fotografía comenzó a circular con autorización expresa de la familia, que decidió hacer públicos sus datos para ampliar el alcance de la búsqueda.
Mientras los investigadores siguen distintas pistas y reconstruyen sus últimos movimientos, sus familiares esperan una noticia que permita ponerle fin a la incertidumbre.
Cualquier persona que pueda aportar información sobre el paradero de Felipe Herrera Condori debe comunicarse de inmediato con la dependencia policial más cercana. Cada dato puede resultar clave para encontrarlo.







