Carolina de los Ángeles Salva zafó de la cárcel tras la brutal muerte a golpes de su pareja, Orlando Amaya, en 2022. En aquel entonces, la declaración clave del primo hermano de la víctima sembró la duda favorable y le abrió las puertas de la libertad. Hoy, el destino vuelve a esposarla, pero bajo el sello del fuero federal.
El golpe en la ruta: 190 kilos de cocaína
Tras seis meses de seguimientos entre la Unidad Fiscal Federal, la Policía de Salta y la PSA, el 21 de julio cayó la red. Una camioneta Volkswagen Amarok fue interceptada en la Ruta 9 (Cabeza de Buey) cargada con más de 190 kilos de cocaína valuados en cientos de millones. En diez allanamientos simultáneos entre Capital y Cerrillos, se incautaron además dólares, armas y vehículos, desmantelando una logística que usaba un taller en la calle Gurruchaga como fachada.
Un pacto de sangre y complicidad
La caída de la organización sacó a la luz una llamativa coincidencia de nombres: entre los siete detenidos con prisión preventiva no solo está Salva, sino también el testigo clave que la salvó de la condena y otro primo hermano del hombre asesinado.
Prontuario en sombras: Aunque fue absuelta por el beneficio de la duda en el fuero provincial tras el homicidio de Amaya, las constantes revisiones e impugnaciones judiciales impidieron que ese fallo quedara firmemente cerrado. Ahora, Salva espera su suerte tras las rejas de la Justicia Federal.







