Ataques de nervios, angustia en las salas de espera y una protesta silenciosa que expone la brecha entre la salud laboral y la empatía humana.
No hubo cortes de arterias viales ni sirenas retumbando en el tránsito; el verdadero estruendo ocurrió puertas adentro, en la frialdad de las salas de espera. Este miércoles, la fachada de la empresa prestataria +Salud se convirtió en el escenario de una manifestación tan firme como silenciosa. ¿El motivo? La denuncia de tratos crueles, desprecio e indolencia médica hacia los trabajadores de la Administración Pública provincial que acuden a realizar trámites vinculados a su salud.

La voz del reclamo la encabezó el dirigente docente Fernando Mazzone, quien le puso palabras a un malestar denso y acumulado que viene escalando desde hace meses.

“Desde el 29 de junio se lo hemos dicho al Gobierno de la Provincia: el maltrato que realiza la gente hacia todos los empleados de la Administración Pública cuando vienen a justificar su día”, aseveró Mazzone.
El foco en la dignidad, no en la burocracia
La protesta dejó en claro una distinción fundamental: la controversia no radica en la aprobación o el rechazo de los certificados, ni en las decisiones administrativas sobre los días de licencia. El cuestionamiento apunta directamente al trato humano —o la falta de él— por parte del personal de la firma.
Docentes y empleados públicos relataron haber salido del establecimiento atravesando episodios de llanto, angustia desmedida y ataques de nervios tras someterse a los controles.
Las denuncias señalan directamente la actitud hostil con la que ciertos profesionales médicos reciben a trabajadores que ya acuden en situaciones de vulnerabilidad física o psicológica.
“Nosotros no estamos hablando si le merman el día o no le merman, si le quitan los días que le da el médico. Nos manifestamos hacia el maltrato que realizan especialmente los médicos”, enfatizó el referente gremial.
Un clamor institucional sin fronteras
El escenario denunciado trasciende a las aulas. Si bien el pasado 29 de junio el Congreso de la ADP (Asociación Docente Provincial) emitió un repudio formal respaldado por congresales de diversos puntos del territorio, las afectaciones alcanzan de forma transversal a toda la Administración Pública.
Tras el cierre de la jornada de protesta, los trabajadores renovaron el pedido de intervención urgente al Gobierno provincial para que audite a la empresa prestataria y exija estándares básicos de respeto.
“Lo que se merece el trabajador es que se lo respete, nada más. Que se le dé una atención digna”, concluyó Mazzone.







