Una verdadera noche de terror padeció una familia en Colonia Santa Rosa a manos de una patota armada. Tras una violenta secuencia que incluyó disparos de escopeta, destrozos y un segundo ataque mientras las víctimas estaban en el hospital, el juez de Orán Gustavo Ramiro Morizzio dictó la prisión preventiva para cuatro jóvenes de 19, 21, 29 y 30 años.
La secuencia del ataque
El hecho ocurrió durante la madrugada del 1 de agosto de 2026 en el barrio Nueva Esperanza. Una mujer viajaba hacia Aguas Blancas cuando le avisaron que sospechosos intentaban entrar a su casa. Al retornar al amanecer, encontró a los cuatro acusados armados con cuchillos y una escopeta.
Tras alegar que “habían sido enviados por alguien”, la patota abrió fuego contra el hermano de la dueña de casa y otros dos familiares que intentaron intervenir, dejándolos heridos antes de darse a la fuga.
Mientras los heridos eran asistidos en el hospital, los agresores regresaron a la vivienda, destrozaron la puerta a pedradas, ingresaron por la fuerza, amenazaron a los ocupantes y lesionaron a una joven en el brazo.
La resolución judicial
Tras la audiencia flexible y multipropósito, se ordenó el inmediato traslado de los cuatro imputados a la Unidad Carcelaria de Orán.
Quedaron procesados por lesiones leves agravadas por el número de participantes, portación ilegítima de arma de fuego y amenazas con arma, todo en concurso real.
La intervención de una vecina que alertó al 911 permitió que la policía apresara a los delincuentes en plena huida.



