Una agente denunció que le exigieron dinero a cambio de gestionar un supuesto cambio de destino dentro de la fuerza. La investigación judicial analizó comunicaciones, transferencias y movimientos bancarios. El Ministerio de Seguridad dispuso cambios en áreas clave de la Policía y anunció auditorías.
Una denuncia presentada en La Merced por una presunta maniobra de estafa y extorsión contra una mujer policía derivó en una investigación judicial que puso bajo la lupa a dos personas y, paralelamente, provocó cambios en distintas áreas de la Policía de Salta.
El caso comenzó cuando una uniformada denunció que una compañera, a quien identificó como “Sonia”, le habría solicitado dinero con la promesa de gestionar un cambio de área dentro de la institución.
Según la denuncia, posteriormente le habrían asegurado que sería notificada de su nuevo destino. Sin embargo, al no recibir novedades, la mujer habría decidido dejar sin efecto el supuesto trámite.
Fue entonces cuando, de acuerdo con su relato, le habrían exigido otros $250.000 para cancelar el expediente. La denunciante realizó dos transferencias de $100.000 cada una y sostuvo que las exigencias continuaron, al punto de que le habrían advertido que la supuesta deuda seguiría aumentando y que incluso le reclamarían el 35% de su sueldo.
Cámaras, teléfonos y transferencias: el recorrido del dinero
A partir de la denuncia, la investigación avanzó sobre comunicaciones, comprobantes de transferencias, información bancaria y registros digitales.
Según la hipótesis planteada por el fiscal Escalante, la agente investigada habría hecho creer que contaba con un contacto dentro de la Policía capaz de gestionar traslados y cambios de destino. Además, el número utilizado por la supuesta “Sonia” estaría vinculado con un dispositivo utilizado por ella.
Los investigadores también reconstruyeron el recorrido de los fondos. Los informes bancarios incorporados a la causa indicarían que parte del dinero transferido por la denunciante a la cuenta de un hombre investigado habría sido posteriormente derivado a una cuenta vinculada con la agente.
Para la Fiscalía, esos movimientos constituyen uno de los elementos que relacionarían a ambos con la presunta maniobra.
Allanamientos y secuestro de celulares
Con los elementos reunidos, el fiscal solicitó allanamientos en domicilios vinculados a los dos investigados y requirió el secuestro de teléfonos celulares, computadoras, dispositivos electrónicos, documentación bancaria, comprobantes de operaciones y otros elementos de interés.
También pidió la detención de ambos.
Finalmente, el viernes se concretaron procedimientos en La Merced y Rosario de Lerma, donde los investigadores secuestraron tres teléfonos celulares considerados de interés para la causa.
La investigación continúa y no se descarta la posible participación de otras personas en la maniobra. Además, se dio intervención a la Jefatura de Policía para que se realicen las actuaciones administrativas correspondientes.
Cambios en áreas clave de la Policía
En paralelo al avance de la causa judicial, el Ministerio de Seguridad anunció una revisión de distintas áreas de la fuerza y dispuso cambios en autoridades de la Jefatura Mayor.
El ministro Nicolás Avellaneda informó modificaciones en la Dirección General de Recursos Humanos, División Incorporación y Selección de Personal, Dirección General de Administración y Finanzas y Dirección de Prensa y Relaciones Institucionales.
Las nuevas autoridades designadas son Sergio David Perea, en Recursos Humanos; Mariela Vargas, en Incorporación y Selección de Personal; Jesús Tolaba, en Administración y Finanzas; y Cristian Aguilera, en Prensa y Difusión.
Además, se dispuso la realización de auditorías en distintas áreas policiales, con el objetivo de revisar procedimientos, evaluar su funcionamiento y elaborar los informes correspondientes.
El caso judicial y la revisión interna avanzan por carriles paralelos, mientras la Justicia busca determinar si existió una maniobra organizada para obtener dinero mediante la promesa de gestionar cambios de destino dentro de la Policía.



