La secuencia ocurrió el 3 de julio de 2025 en Cerrillos. Primero intentó sustraer una motocicleta junto a un cómplice y, poco después, participó en un violento robo de un celular. La Justicia homologó un juicio abreviado y le impuso una pena efectiva.
Una noche marcada por dos hechos delictivos terminó con una mujer condenada a tres años y cinco meses de prisión efectiva, luego de reconocer su responsabilidad en dos episodios ocurridos con apenas minutos de diferencia en distintos sectores de Cerrillos.
La fiscal penal de Cerrillos, Mónica Viazzi, representó al Ministerio Público Fiscal durante la audiencia en la que se acordó un juicio abreviado. La acusada fue condenada por hurto calificado en grado de tentativa y robo calificado en grado de tentativa.
La jueza Mónica Mukdsi homologó el acuerdo alcanzado entre las partes y le impuso inicialmente una pena de tres años y cuatro meses de prisión. Sin embargo, al existir una condena anterior de un mes, ambas penas fueron unificadas y la sanción final quedó establecida en tres años y cinco meses de prisión efectiva.
Primero, una motocicleta bajo la mira
El primer episodio ocurrió alrededor de las 21:15 del 3 de julio de 2025, cuando la mujer, acompañada por otro acusado, habría intentado apoderarse de una motocicleta que se encontraba estacionada frente a una vivienda del barrio Las Tunas.
La maniobra quedó registrada por las cámaras de seguridad de una vecina, quien advirtió lo que estaba ocurriendo y alertó inmediatamente a la propietaria del rodado.
La intervención permitió frustrar el robo y los sospechosos no lograron concretar la sustracción.
Minutos después, un celular y un cuchillo
Pero la secuencia no terminó allí. Poco después, la ahora condenada habría participado junto a otro involucrado de un segundo hecho, esta vez en inmediaciones del barrio Pinares.
Según la investigación, ambos abordaron a una mujer y, mediante golpes, amenazas y la utilización de un cuchillo, le sustrajeron un teléfono celular.
La situación fue observada por vecinos y transeúntes, quienes intervinieron para intentar detener a los agresores. Finalmente, efectivos policiales lograron demorarlos y recuperaron el teléfono sustraído.
Con el reconocimiento de responsabilidad de la acusada y el acuerdo alcanzado por las partes, la Justicia dio por resuelta su situación procesal con una pena de cumplimiento efectivo.
Mientras tanto, la situación judicial de los otros acusados permanece pendiente de resolución.



