Dos años. 24 meses de incertidumbre y una familia que todavía espera respuestas. Jésica Gutiérrez tenía 33 años cuando desapareció en la madrugada del 11 de septiembre de 2024, luego de regresar de su trabajo y ser vista por última vez en la zona urbana de La Caldera. Desde entonces, su paradero continúa siendo un misterio.
Una cámara de seguridad captó uno de sus últimos movimientos a las 00.54 de aquel día. Esa imagen se convirtió en una de las principales referencias de una investigación que, según denuncia su familia, con el paso del tiempo dejó de avanzar.
Este viernes, al cumplirse dos años de la desaparición, familiares y allegados realizaron una convocatoria pacífica frente a Ciudad Judicial para mantener vigente el reclamo y evitar que el caso quede en el olvido.
María Gutiérrez, hermana de Jésica, sostuvo en diálogo con Profesional que la familia actualmente no mantiene contacto directo con los investigadores y cuestionó la falta de información sobre las medidas realizadas en la causa.
“Ahora pedimos que el Procurador, Pedro García Castiella, nos reciba y nos diga qué hicieron por la causa”, reclamó.
La mujer aseguró además que los rastrillajes realizados durante los primeros meses abarcaron distintos sectores de La Caldera, aunque sin resultados concretos. “Estuvieron por todo el pueblo pero no se encontró nada”, señaló.
Ante la ausencia de un hallazgo, la familia mantiene abierta todas las posibilidades sobre el destino de Jésica. “Si no se la encontró puede ser que esté viva y alguien se la haya llevado”, manifestó María.
Sin nuevas pistas y con los rastrillajes detenidos
Uno de los puntos que genera mayor preocupación entre los familiares es la falta de nuevas pistas. Según explicó la hermana de Jésica, hasta el momento no apareció información que permita establecer qué ocurrió después de aquella madrugada.
La familia también fue consultada sobre el fallecimiento repentino de Edgardo Mamaní, quien era pareja de Jésica. María fue cautelosa y aclaró que no puede establecer una relación entre ambos hechos porque no existen pruebas que permitan vincularlos.
Pese al paso del tiempo, el pedido de los familiares continúa siendo el mismo: que la búsqueda no se detenga hasta conocer qué ocurrió con Jésica.
“Si nos recibe García Castiella, nos gustaría que nos dé la seguridad de que se la va a seguir buscando hasta que aparezca, viva o muerta”, expresó María.
A dos años de aquella madrugada, la última imagen registrada por una cámara de seguridad sigue siendo una de las pocas certezas que tiene la familia. Después de las 00.54 del 11 de septiembre de 2024, el rastro de Jésica se perdió.
Dos años después, sus familiares volvieron a las puertas de Ciudad Judicial para hacer la misma pregunta que repiten desde el primer día: ¿dónde está Jésica Gutiérrez?



