La víctima, oriunda de Rosario de la Frontera, denunció que delincuentes habrían obtenido acceso a su teléfono y posteriormente vaciaron sus cuentas bancarias y billeteras virtuales. Además, asegura que gestionaron préstamos a su nombre por más de $40 millones. La maniobra habría comenzado con una comunicación que simulaba ser del Correo Argentino.
Una jubilada oriunda de Rosario de la Frontera denunció haber sido víctima de una presunta estafa digital millonaria, luego de que desconocidos lograran acceder a información de su teléfono y, según su relato, utilizaran sus datos para retirar el dinero disponible en sus cuentas y solicitar créditos por una suma superior a los 40 millones de pesos.
La damnificada, identificada como Claudia González, explicó que la maniobra comenzó con una llamada a través de WhatsApp, mientras se encontraba realizando compras en un supermercado.
Una falsa entrega y una llamada por WhatsApp
Según relató González, en la pantalla de su teléfono la comunicación aparentaba estar vinculada con el Correo Argentino, por lo que creyó que podía tratarse de una entrega relacionada con una compra realizada mediante Mercado Libre.
Durante la conversación, la persona que se comunicó con ella le preguntó si se encontraba en su domicilio para recibir un paquete. La mujer respondió que no, aunque indicó que su hijo se encontraba en la vivienda.
Fue entonces cuando, según su denuncia, le solicitaron que presionara la opción “permitir” que aparecía en la pantalla de su teléfono.
La situación fue advertida por un adolescente de 13 años que se encontraba cerca. El menor escuchó parte de la conversación y alertó a la mujer: “Señora, están hackeándola”.
Poco después, la pantalla del celular quedó completamente negra.
El acceso a sus cuentas
De acuerdo con el relato de la damnificada, los autores de la maniobra habrían conseguido acceder al dispositivo y a información personal vinculada con sus cuentas bancarias y billeteras virtuales.
González no advirtió inmediatamente la magnitud del perjuicio. Además de percibir su jubilación, la mujer se dedica a la elaboración y venta de tortas.
Unos 20 días después, cuando intentó transferir dinero correspondiente a pagos que había recibido por sus trabajos, descubrió que no contaba con fondos disponibles en sus cuentas.
A partir de ese momento comenzó a revisar sus movimientos y detectó operaciones que, según sostiene, no habían sido realizadas ni autorizadas por ella.
Préstamos por más de $40 millones
La situación habría adquirido una dimensión aún mayor cuando la mujer descubrió que también se habían gestionado préstamos utilizando sus datos personales, por un monto que superaría los 40 millones de pesos.
La damnificada aseguró que conserva los resúmenes de las operaciones y registros de las transferencias que desconoce, elementos que fueron incorporados a sus reclamos y presentaciones.
Según su testimonio, parte de la documentación relacionada con los créditos también aparece incorporada en actuaciones judiciales.
Operaciones que apuntarían al exterior
Otro de los elementos que llamó la atención de la víctima fue la detección de operaciones que, según manifestó, estarían vinculadas con Lima, Perú.
Ese dato habría sido incorporado a la presentación realizada ante la Justicia y ahora forma parte de los elementos que deberán ser analizados para determinar el recorrido del dinero y establecer quiénes estuvieron detrás de las operaciones.
González aseguró que enfrenta esta situación desde marzo y que, hasta el momento, no habría recibido una respuesta definitiva por parte de la entidad bancaria.
La investigación deberá determinar cómo se produjo el acceso a sus dispositivos y datos personales, quiénes realizaron las transferencias y solicitudes de crédito y cuál fue el destino final del dinero.
Mientras avanza el reclamo, la jubilada busca que se desconozcan las operaciones y deudas que atribuye a una maniobra fraudulenta, y que se esclarezca la presunta utilización de su identidad para concretar el millonario perjuicio económico.



