El acusado, de 55 años, habría interceptado a la menor, la obligado a subir a un automóvil y trasladado hasta un establecimiento ubicado en la intersección de San Luis y Cornejo. La Justicia formalizó la investigación por rapto y dos hechos de abuso sexual con acceso carnal, y ordenó la prisión preventiva.
Un hombre de 55 años quedó detenido con prisión preventiva en el marco de una grave investigación penal iniciada tras la denuncia de una adolescente de 16 años, quien aseguró haber sido obligada a subir a un automóvil y trasladada hasta un gimnasio de la ciudad de Salta, donde habría sufrido dos ataques sexuales.
La medida fue dispuesta por el juez Diego Rodríguez Pipino, luego de la audiencia en la que se formalizó la investigación contra el sospechoso, imputado provisionalmente por los delitos de rapto y abuso sexual con acceso carnal, en dos hechos, todo en concurso real.
La auxiliar fiscal Celeste Morales, integrante de la Unidad de Delitos contra la Integridad Sexual (UDIS 3), intervino en representación del Ministerio Público Fiscal por disposición de la fiscal penal interina María Luján Sodero Calvet. Durante la audiencia, la Fiscalía solicitó que el acusado permaneciera detenido mientras avanzan las diligencias para esclarecer lo ocurrido.
La interceptó cuando se dirigía a un club
Según la denuncia, el episodio ocurrió a fines de agosto, cuando la adolescente se dirigía al Club Gimnasia y Tiro, en la capital salteña. En ese trayecto, el hombre —a quien habría conocido meses antes en una parada de colectivos— la interceptó en las inmediaciones del club.
De acuerdo con el relato de la víctima, el acusado la tomó del brazo y la obligó a ingresar a un automóvil. Luego la trasladó hasta un gimnasio situado en la intersección de las calles San Luis y Cornejo, donde la habría conducido a una habitación.
En ese lugar, pese a la resistencia de la adolescente, se habrían producido los dos hechos de abuso sexual con acceso carnal que forman parte de la investigación.
Intentó pedir ayuda y habría sido intimidada
La declaración de la joven también describe momentos de extrema tensión. Según su testimonio, durante la agresión intentó pedir ayuda, pero el hombre le habría impedido abandonar el lugar.
Antes de retirarse, además, presuntamente la intimidó para que no denunciara lo sucedido y le aseguró que tenía contactos con integrantes de la Policía. Esa circunstancia también forma parte de los hechos que deberán ser esclarecidos durante el proceso judicial.
La investigación se puso en marcha a partir de la denuncia presentada por el padre de la adolescente en la Comisaría 3 de Tres Cerritos.
Cámara Gesell, pericias y detención en Aunor
Para avanzar con la causa, los investigadores reunieron distintos elementos probatorios, entre ellos la denuncia inicial, la declaración de la adolescente mediante Cámara Gesell y un examen médico legal realizado por profesionales del Cuerpo de Investigaciones Fiscales (CIF).
También se incorporaron tareas investigativas desarrolladas por personal de la UDIS. Las diligencias de la Unidad de Investigación de esa dependencia, que funciona bajo la órbita del Departamento de Investigaciones y Criminología del CIF, permitieron localizar al sospechoso y detenerlo en el puesto de control de Aunor, antes de que abandonara la provincia.
Con esos elementos, la Fiscalía sostuvo preliminarmente que existen indicios sobre la posible comisión de los delitos investigados y la presunta participación del acusado. Entre los aspectos centrales de la hipótesis fiscal se encuentra el supuesto traslado y la retención de la adolescente contra su voluntad, con la finalidad de atentar contra su integridad sexual.
La causa continúa en etapa de investigación. El hombre permanecerá detenido por disposición judicial mientras se profundizan las medidas destinadas a reconstruir la secuencia de los hechos y determinar las responsabilidades penales correspondientes. La imputación es provisional y su responsabilidad deberá establecerse en el marco del proceso judicial.



