La medida de fuerza afecta al Hospital Juan Domingo Perón de Tartagal y a otros centros sanitarios de Salta. Las urgencias, cesáreas y operaciones por accidentes continúan siendo atendidas. El reclamo se originó por demoras en los pagos del convenio con la Asociación Salteña de Anestesia y Reanimación.
La suspensión de cirugías programadas por parte de anestesistas mantiene en alerta a los hospitales públicos de Salta. En Tartagal, el gerente del Hospital Juan Domingo Perón, Pedro Urueña, confirmó que la medida comenzó el martes 13 de octubre y también alcanza a otros establecimientos del interior, entre ellos el hospital de Orán.
Las urgencias siguen cubiertas
Pese al conflicto, las intervenciones impostergables continúan realizándose. Según explicó Urueña, se mantienen las anestesias para cesáreas, accidentes viales y otros cuadros de urgencia, aunque reconoció que hubo algunas demoras.
El Hospital Perón es un centro de referencia para el norte provincial y recibe pacientes de distintas localidades, especialmente durante los fines de semana, cuando aumentan las atenciones por siniestros viales y traumatismos.
El reclamo por pagos atrasados
El conflicto se originó por demoras en los pagos del convenio que el Ministerio de Salud mantiene con la Asociación Salteña de Anestesia y Reanimación.
Urueña explicó que el hospital transfiere a los profesionales los fondos que recibe de la cartera sanitaria. Mientras tanto, las cirugías previstas quedaron afectadas y crece la preocupación por los pacientes que esperan una intervención.
Expectativa por una salida al conflicto
De acuerdo con el gerente, el Ministerio había comenzado a liberar pagos pendientes y estaba prevista una reunión con la asociación para analizar una posible solución y evaluar la flexibilización de la medida.
Sin embargo, al momento de sus declaraciones no había confirmación sobre la normalización del servicio.
“Siempre el principal afectado es el paciente”, advirtió Urueña, al expresar su preocupación por las intervenciones que debieron suspenderse.
La resolución del conflicto será clave para recuperar la programación quirúrgica en los hospitales alcanzados por la medida, mientras se busca garantizar la atención de quienes necesitan una operación.



