A días de las evaluaciones, familias salteñas cuestionan el cambio de reglas tras meses de preparación y gastos en profesores particulares y cartillas. Educación confirmó que las pruebas serán nivelatorias, pero cada escuela deberá definir cómo distribuirá las vacantes.
El ingreso a primer año de las escuelas técnicas de Salta cambió las reglas de juego y desató la preocupación de numerosas familias. El Ministerio de Educación dispuso que los exámenes no podrán ser eliminatorios, aunque sí podrán utilizarse para evaluar conocimientos y reforzar aprendizajes.
El supervisor Andrés Cipolla confirmó que la medida también alcanza a las secundarias orientadas y sostuvo que las evaluaciones deberán servir para detectar dificultades, no para excluir estudiantes.
Sin embargo, la decisión generó malestar entre padres que llevan meses preparando a sus hijos para las pruebas tradicionales. Algunas familias denunciaron que invirtieron dinero en profesores particulares, cartillas y jornadas de preparación, y cuestionaron que los nuevos lineamientos se comunicaran a pocos días de los exámenes.
“Estamos súper angustiadas. Queremos saber qué va a pasar de ahora en adelante”, expresó una de las madres, quien contó que su hijo comenzó a prepararse en junio con clases de Lengua y Matemática.
La disputa por las vacantes
La principal incógnita sigue siendo cómo se asignarán los bancos en los establecimientos de mayor demanda, como la Escuela Técnica N.º 2 Albert Einstein.
Según el testimonio de una madre, hay 17 comisiones de aproximadamente 30 aspirantes cada una, mientras que las vacantes no llegarían a 300. Estas cifras, que requieren confirmación oficial, reflejan la preocupación por la cantidad de estudiantes que podrían quedar sin lugar en la institución elegida.
Cipolla explicó que cada escuela deberá elaborar su propio protocolo y comunicar públicamente la cantidad de vacantes disponibles, además de reservar lugares para estudiantes que deban repetir primer año.
Mientras Educación sostiene que el objetivo es garantizar el acceso a la secundaria y fortalecer los conocimientos de los ingresantes, las familias reclaman precisiones sobre los criterios de selección y la distribución de los lugares.
La eliminación de los exámenes eliminatorios abre una nueva etapa para el ingreso escolar, pero deja planteado un interrogante central: cómo se resolverá la demanda cuando los aspirantes superen la cantidad de bancos disponibles.



