La aeronave, procedente de Bolivia, se estrelló al intentar aterrizar en una finca salteña en noviembre de 2025. Parte de la droga quedó dentro de la avioneta y los 228 kilos restantes fueron enterrados en un predio cercano. Otros tres integrantes de la maniobra ya habían sido condenados.
La caída de una avioneta cargada con cocaína terminó con una nueva condena en la Justicia Federal de Salta. El Tribunal Oral en lo Criminal Federal N.º 2 impuso 10 años de prisión a los dos pilotos que transportaban 364 kilos de droga desde Bolivia y que se accidentaron cuando intentaban aterrizar clandestinamente en una finca de Rosario de la Frontera.
La jueza Gabriela Catalano dictó la sentencia el lunes pasado, en el marco de un acuerdo pleno impulsado por el fiscal general Eduardo Villalba y la auxiliar fiscal Florencia Altamirano. Los condenados son Juan Pablo Quinteros Peredo, piloto, y Henry Álvaro Mercado Cuajera, copiloto.

Ambos fueron considerados coautores del delito de contrabando de importación de estupefacientes destinados a la comercialización, agravado por la participación de tres o más personas, el uso de una aeronave, la utilización de rutas aéreas no autorizadas y el aterrizaje en lugares clandestinos.
El aterrizaje terminó entre los arbustos
El hecho ocurrió el 4 de noviembre de 2025, cuando la avioneta, de bandera boliviana y matrícula CP-3167, intentó aterrizar en la finca El Cóndor o Laguna Negra, ubicada sobre la ruta provincial 3, cerca del puesto de Gendarmería Nacional en El Naranjo.
Durante la maniobra, la aeronave impactó contra una cortina de arbustos espinosos conocidos como churquis. En medio del accidente, también embistió un Volkswagen Gol Trend en el que se encontraban tres hombres que, según la investigación, esperaban para descargar la droga y trasladarla a otro lugar de acopio.

Cuando los gendarmes llegaron al lugar, encontraron la avioneta blanca y roja parcialmente incrustada en la vegetación, con rastros de sangre en la cabina. En su interior había tres bolsas de arpillera con 136 kilos de cocaína distribuidos en 42 paquetes, identificados con la inscripción “Prada Milano”.
A pocos metros estaba el automóvil incendiado. Los investigadores también encontraron una cédula de una motocicleta vinculada a uno de los sospechosos, una antena satelital y bidones de combustible que, según la hipótesis investigativa, podían ser utilizados para reabastecer la aeronave.
Enterraron otros 228 kilos de cocaína
La investigación permitió reconstruir que una parte importante del cargamento había sido retirada del circuito de descarga y escondida en un predio cercano.
Al día siguiente del accidente, los investigadores relacionaron el automóvil incendiado con Julián Darío Mansilla, quien se había presentado en la comisaría de Antillas para denunciar el supuesto robo del vehículo.
La pesquisa también incorporó información de la División Drogas Peligrosas de la Policía de Salta, que había recibido una denuncia previa sobre una presunta organización dedicada al transporte de grandes cantidades de estupefacientes.
Mansilla fue detenido y posteriormente los investigadores arrestaron a Jonathan Alejandro Gómez, quien circulaba en una camioneta Chevrolet S10. En el marco de los procedimientos, se localizaron y desenterraron otras cinco bolsas que contenían 228 kilos de cocaína, también provenientes de la aeronave siniestrada.
Según lo expuesto por la Fiscalía, la sustancia tenía una pureza del 74 % y capacidad para producir cerca de 2,5 millones de dosis, una magnitud que fue destacada por su impacto potencial sobre la salud pública.
Tres condenados antes que los pilotos
La sentencia contra los pilotos se suma a las condenas dictadas contra los hombres que, según la investigación, debían recibir y trasladar la droga.
El 10 de agosto pasado, el juez federal de Garantías N.º 2 de Salta, Diego Anzorreguy, homologó un acuerdo pleno que estableció las siguientes penas:
- Julián Darío Mansilla: cinco años y once meses de prisión, como partícipe necesario.
- Jonathan Alejandro Gómez: cinco años de prisión, también como partícipe necesario.
- Jorge Alberto Cuellar: cuatro años de prisión, como partícipe secundario.
En aquella resolución también se dispuso el decomiso de una camioneta Chevrolet S10 utilizada para trasladar parte de la cocaína hasta el lugar donde fue enterrada.
Con las condenas a los dos pilotos, la causa suma cinco personas sentenciadas por su participación en la maniobra investigada. El expediente permitió reconstruir el traslado aéreo desde Bolivia, el intento de aterrizaje clandestino y el ocultamiento de parte del cargamento en las inmediaciones de Rosario de la Frontera.



