El juez Antonio Pastrana concedió el beneficio a la joven de 19 años, imputada por la muerte de su hijo de dos años. Consideró que la conducta omisiva que se le atribuye podría tener carácter culposo. Su pareja, acusada de haber provocado el fallecimiento mediante maniobras de asfixia, seguirá detenido por otros 30 días.
La causa por la muerte de Thiago Altamirano, el niño de dos años que falleció el 22 de junio en la ciudad de Salta, sumó un nuevo capítulo judicial. El juez del Distrito Centro, Antonio Pastrana, resolvió conceder la prisión domiciliaria a la madre del pequeño, de 19 años, quien permanece imputada por homicidio agravado por el vínculo.
La decisión fue adoptada durante una audiencia de revisión de las medidas cautelares y generó la oposición del fiscal penal Daniel Espilocín, de la Unidad de Graves Atentados contra las Personas, quien adelantó que apelará la resolución para intentar revertir el beneficio.
El magistrado fundamentó su decisión en que las omisiones atribuidas a la joven podrían tener carácter culposo, un aspecto que consideró al evaluar la medida de coerción. La resolución no implica un sobreseimiento ni pone fin a la investigación penal en su contra.
El padrastro seguirá detenido, pero podría acceder al arresto domiciliario
En la misma audiencia, Pastrana resolvió que la pareja de la mujer, un hombre de 32 años imputado por homicidio agravado por alevosía, continúe con prisión preventiva durante otros 30 días.
Sin embargo, el juez dejó abierta la posibilidad de revisar esa situación si la defensa presenta un domicilio que pueda ser verificado para evaluar un eventual arresto domiciliario.
Según la hipótesis sostenida por la Fiscalía, el hombre habría provocado la muerte del niño mediante maniobras de asfixia y sofocación. A la madre, en tanto, se le atribuye una presunta conducta omisiva frente a lo sucedido.
Ambas acusaciones deberán ser evaluadas en el marco del proceso judicial y no constituyen, por sí mismas, una condena.
La dramática secuencia del 22 de junio
La investigación comenzó tras el fallecimiento de Thiago, ocurrido luego de que fuera trasladado por su madre al hospital Papa Francisco debido a su grave estado de salud.
Ante la complejidad del cuadro, el pequeño fue derivado en código rojo al hospital Materno Infantil, donde ingresó sin signos vitales.
Las circunstancias de su muerte llevaron a la intervención de la Fiscalía, que avanzó con medidas investigativas y formuló cargos contra la madre y su pareja. El 25 de junio, el juez Leonardo Feans había ordenado la prisión preventiva para ambos imputados.
Un pedido de sobreseimiento ya había sido rechazado
La situación procesal de la joven también había sido analizada en septiembre, cuando el juez Ignacio Colombo rechazó un pedido de sobreseimiento presentado por su defensa.
En aquella oportunidad, el magistrado consideró que no existían elementos suficientes para desvincularla de la causa, por lo que la imputación continuó vigente.
Ahora, la concesión de la prisión domiciliaria abre una nueva instancia de controversia entre la decisión judicial y la postura de la Fiscalía, que buscará que se revise el beneficio.
La Fiscalía buscará revertir la medida
Con la apelación anunciada por Espilocín, la situación procesal de la madre de Thiago volverá a quedar bajo análisis judicial. Mientras tanto, su pareja continuará detenido por otros 30 días, aunque con la posibilidad de que se evalúe una modalidad de arresto domiciliario si se cumplen las condiciones fijadas.
La investigación deberá avanzar sobre las responsabilidades individuales de ambos imputados y esclarecer las circunstancias que rodearon la muerte del niño, un caso que conmocionó a la comunidad salteña.



