El conflicto por la falta de pago de prestaciones médicas y guardias mantiene en tensión al sistema público de salud. La medida de fuerza, iniciada el 13 de octubre, afecta a hospitales de Capital y del interior. En Orán, por ahora, solo se realizan intervenciones de urgencia, mientras las cirugías programadas permanecen suspendidas.
El conflicto entre los anestesistas y el sistema de salud de Salta continúa impactando en la actividad hospitalaria, con restricciones en las intervenciones quirúrgicas y preocupación por las consecuencias de una medida de fuerza que alcanza tanto a la capital provincial como a localidades del interior, entre ellas Orán y Tartagal.
La protesta es impulsada por la Asociación Salteña de Anestesia y Reanimación y comenzó el pasado 13 de octubre. El reclamo central apunta a la falta de pago de prestaciones profesionales y guardias, una deuda que, según denuncian los trabajadores, abarca varios meses y continúa acumulándose.
Deuda acumulada y guardias pendientes

Los profesionales reclaman el pago de prestaciones correspondientes a junio, julio, agosto y septiembre, además de las que se generaron durante octubre. También exigen regularizar las guardias de septiembre y las que se encuentran cumpliendo durante el mes en curso.
La falta de cancelación de esos compromisos profundizó el conflicto y derivó en una medida que repercute directamente en la programación de las cirugías. Mientras no haya una solución, los hospitales deben reorganizar sus servicios y priorizar las intervenciones que no pueden postergarse.
Orán: solo se atienden las urgencias
En el hospital de San Ramón de la Nueva Orán, el impacto es concreto: las cirugías programadas continúan suspendidas y únicamente se realizan operaciones de urgencia.
La situación podría modificarse a medida que avance la jornada, aunque hasta el momento la medida de fuerza se mantiene. La restricción obliga a postergar procedimientos previstos y deja la actividad quirúrgica condicionada por la continuidad del conflicto.
El escenario también genera preocupación en el interior provincial, donde la disponibilidad de especialistas resulta clave para sostener la atención hospitalaria y responder a las necesidades de los pacientes.
Un conflicto sin solución confirmada
Por ahora, no se informó una resolución definitiva que permita normalizar las prestaciones. La continuidad del reclamo mantiene en alerta a los hospitales afectados y deja pendiente una salida que permita regularizar los pagos sin comprometer la atención de la población.
Mientras se aguarda una respuesta, la prioridad en los establecimientos alcanzados es garantizar las intervenciones impostergables y sostener la atención de las emergencias.



