Las llamas habrían comprometido techos, paredes e instalaciones del inmueble que pertenece al Aeroclub y estaba alquilado al organismo nacional. Hay sectores con riesgo de derrumbe y todavía no se pudo completar la inspección para determinar la magnitud de las pérdidas.
El incendio que arrasó las oficinas de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA, ex AFIP) en San Ramón de la Nueva Orán dejó un escenario de destrucción y abrió interrogantes sobre el futuro del edificio. A simple vista, entre el 80 y el 90% de la estructura estaría dañado, por lo que no se descarta que sea necesario reconstruir prácticamente la totalidad del inmueble.

La primera evaluación fue realizada por el ingeniero Marcelo Bernad, representante del Aeroclub, institución propietaria del edificio que se encontraba alquilado al organismo nacional. En declaraciones a Radio A, el profesional advirtió que los daños serían de gran magnitud, aunque aclaró que todavía no pudo ingresar para efectuar una inspección técnica completa.
“Visto desde afuera, está prácticamente un 80 o 90% dañado. Habría que hacer todo de nuevo prácticamente”, sostuvo Bernad, al describir el estado en que quedó la construcción después del siniestro.
PAREDES INCLINADAS Y RIESGO DE DERRUMBE
Las altas temperaturas habrían afectado distintos sectores de la estructura, incluidos los techos, las paredes y las instalaciones internas. También se observaron vidrios rotos y paredes desplomadas o inclinadas, una situación que genera preocupación por la posibilidad de nuevos desprendimientos o derrumbes.

Por razones de seguridad, el ingreso al inmueble continúa condicionado mientras se aguarda la intervención de los especialistas. La prioridad será determinar si la estructura conserva estabilidad suficiente para permitir el acceso y el retiro de los materiales quemados.
La evaluación definitiva dependerá de las inspecciones técnicas y de las pericias correspondientes. Hasta entonces, el porcentaje de destrucción señalado por Bernad constituye una estimación visual y no una certificación oficial del daño estructural.
UN EDIFICIO DEL AEROCLUB QUE GENERABA INGRESOS PARA LA INSTITUCIÓN
Bernad aclaró que el inmueble no pertenece directamente a ARCA, sino al Aeroclub de Orán, que lo construyó con recursos propios obtenidos de la venta de un terreno. Posteriormente, la institución lo destinó al alquiler para generar ingresos que contribuyeran al mantenimiento de sus instalaciones.
El incendio, por lo tanto, también representa un problema patrimonial para la entidad propietaria, que ahora deberá avanzar con las inspecciones, documentar los daños y gestionar la cobertura correspondiente.
SEGUROS Y PÉRDIDAS: AÚN NO HAY UNA CIFRA DEFINITIVA
Tras el siniestro, el Aeroclub deberá presentar la denuncia ante la compañía aseguradora y completar la documentación necesaria para establecer el alcance de los daños. Según indicó el ingeniero, tanto la institución como ARCA cuentan con seguros, aunque todavía no se determinó el monto económico de las pérdidas ni cómo se instrumentará la reparación o reconstrucción.
La magnitud del deterioro plantea un escenario complejo: antes de definir el destino del edificio, será necesario establecer qué partes pueden recuperarse y cuáles deberán ser demolidas o reconstruidas.
Por el momento, la principal incógnita sigue siendo el estado real de la estructura una vez que los peritos puedan ingresar de manera segura. Esa evaluación será determinante para conocer el costo de los trabajos y el futuro de las oficinas que ocupaba el organismo nacional en Orán.



