Pinchaduras, roturas y otros problemas afectaron a los pilotos albicelestes en un recorrido lleno de piedras cortantes en Alula. La carrera comienza a ser durísima en Arabia Saudita
La semana arrancó complicada para los pilotos argentinos en la 48ª edición del Rally Dakar, que por séptima vez se realiza en Arabia Saudita. En la segunda etapa que unió Yanbu con Alula, varios representantes albicelestes tuvieron retrasos en un tramo cronometrado de 400 kilómetros, con muchas más piedras de las informadas en la hoja de ruta. Estos obstáculos también fueron cortantes lo que generó pinchaduras.

El salteño Kevin Benavides (Taurus) junto a Lisandro Sisterna fueron 18º (17º en el global).
En Motos, el salteño Luciano Benavides terminó con lo justo sobre su KTM oficial ya que la cubierta trasera se desbandó y pudo haberle costado el abandono al piloto de 30 años. “En los últimos cinco o seis pilotos empecé a sentir cómo la cubierta me empezó a pegar y en el tanque y dije ‘ya se explota’. En la última recta le supliqué a Dios. Hoy perdimos un poco de tiempo”, contó al llegar a la meta tras terminar séptimo y ser sexto en la general.





