La falta de acuerdo en el Concejo Deliberante dejó sin autoridades al Ente Autárquico. El municipio denuncia trabas deliberadas y busca una solución legal para preservar la fiesta.
La posible suspensión de los Corsos de Flores de Cerrillos encendió la alarma en la comunidad y en toda la provincia. El histórico evento, que cuenta con 120 años de trayectoria, quedó momentáneamente detenido debido a la falta de consenso en el Concejo Deliberante para designar a las autoridades del Ente Autárquico encargado de su organización.
Emanuel Martínez, coordinador de Políticas Públicas del municipio, explicó en FM Aries que el conflicto se gestó en el ámbito legislativo local, donde los ediles no lograron ponerse de acuerdo para elegir entre dos ternas de ciudadanos postuladas. Esta situación dejó a la organización sin conducción formal y derivó en la suspensión provisoria del carnaval.
Desde el Ejecutivo municipal cuestionaron con dureza el accionar del Concejo y señalaron que la parálisis responde a intereses ajenos a la comunidad. “Han sido simplemente poner palos en la rueda”, afirmó Martínez, al denunciar un bloqueo deliberado que impide avanzar con una fiesta popular profundamente arraigada en la identidad cerrillana.
El funcionario destacó que los corsos trascienden cualquier bandería política y constituyen un valor social y cultural para las familias del Valle de Lerma. “Esto tiene que ver con respetar los valores de la ciudad que representan”, sostuvo, al advertir sobre la responsabilidad institucional de los legisladores en la preservación de esta tradición.
En paralelo, crece la preocupación por el impacto económico que tendría una cancelación definitiva. El año pasado, la noche inaugural reunió a cerca de 7.000 personas, dinamizando la actividad comercial y turística. Frente a este escenario, el equipo jurídico municipal analiza distintas alternativas administrativas para destrabar el conflicto y encontrar “la mejor solución” que permita realizar los corsos dentro del marco legal.






