La madrugada del 27 de noviembre pasado, una vecina del barrio Costa Azul, propietaria de una ferretería, se despertó por el ladrido de sus perros. Miró por la ventana y alcanzó a ver a una persona que alumbraba el frente de su propiedad con la linterna de un celular. Avisó a su familia que había intrusos en la casa y salieron todos a la calle. Allí advirtieron que el alambre perimetral estaba roto y que había varias herramientas amontonadas en la puerta de la ferretería.
Revisaron la propiedad y encontraron al imputado escondido en el fondo. Fue reducido con ayuda de vecinos. La denunciante señaló que el sujeto que alumbraba con la linterna desde afuera logró darse a la fuga.
La damnificada sostuvo que lograron sustraerle varias herramientas, como palas grandes, picos, royos de alambre y cajas de clavos.
En una audiencia flexible y multipropósito, la jueza de Garantías Octava Nominación, Claudia Puertas, condenó al imputado a la pena de tres meses de prisión efectiva como autor del delito de robo simple. El sujeto fue declarado reincidente por tercera vez. Cumplirá la condena en la Unidad Carcelaria 1, donde deberá ser incluido en algún programa de rehabilitación por sus adicciones.






