La ciudad de Rosario de la Frontera atraviesa horas de conmoción luego de un asalto de extrema violencia ocurrido durante la madrugada del domingo. Alrededor de las 3, un grupo de delincuentes fuertemente armados irrumpió en una vivienda particular tras derribar la puerta con un ariete y hacerse pasar por efectivos de la Policía Federal.
Dentro del domicilio, los asaltantes redujeron, ataron y golpearon brutalmente a los ocupantes, a quienes amenazaron con armas de fuego. Los dueños de la casa estaban de vacaciones; en el lugar se encontraban sus hijos, que resultaron heridos pero se encuentran fuera de peligro.
Los delincuentes huyeron en un Peugeot 208, con una importante suma de dinero, joyas y documentación. La modalidad, el nivel de planificación y la violencia empleada refuerzan la hipótesis de una banda organizada con información previa sobre sus víctimas.
Fuentes de la investigación no descartan vínculos con otro robo similar ocurrido recientemente en el barrio El Mundial, también contra una familia comerciante ausente por vacaciones.
Ante la gravedad del hecho, las familias afectadas solicitaron la colaboración de vecinos y comerciantes que cuenten con cámaras privadas, ya que la falta de registros urbanos habría dificultado la pesquisa. La causa se maneja con hermetismo y ya es considerada una de las más graves registradas en los últimos años en la ciudad, mientras crece el reclamo por mayor seguridad y presencia policial.






