La falta de acceso al agua potable volvió a encender la indignación en el barrio 4 de Junio, en San Ramón de la Nueva Orán, donde vecinos denuncian años de promesas incumplidas, obras anunciadas y presupuestos que nunca se traducen en soluciones reales.
El intendente de Orán Baltazar Lara Gros y el presidente de Aguas del Norte y ministro de Gobierno, Ignacio Jarsún hicieron un acto oficial hace un año para anunciar el suministro de agua para el Barrio 4 de Junio, obra inconclusa y que no cuenta con fondos ni para este año.

Lara y Jarsun anunciando las obras de agua para el Barrio 4 de junio
Según relatan los residentes, el proyecto para la extensión de cinco cuadras de red de agua fue incluido en los presupuestos de 2023 y 2024, pero jamás se ejecutó. Lejos de corregir esa deuda histórica, en 2025 se anunció una nueva obra: la construcción de un pozo de agua que hoy permanece inconcluso, transformándose en otro símbolo de la desidia estatal.
La situación se agrava aún más porque, de acuerdo a la información presupuestaria provincial, la obra no cuenta con previsión de fondos para 2026. Esto abre un fuerte interrogante: ¿quién se hará cargo de terminar un proyecto esencial para garantizar un derecho básico como el acceso al agua?
Mientras tanto, los vecinos aseguran que los reiterados pedidos de informes no obtuvieron respuesta por parte de funcionarios municipales. El silencio oficial, sumado al abandono de la obra, profundiza el malestar social y deja a una comunidad entera en una situación límite, dependiendo de soluciones precarias para acceder al líquido vital.
Para los habitantes del barrio, el problema ya no es solo la falta de agua, sino la reiteración de anuncios que terminan siendo utilizados como herramientas políticas en tiempos electorales, sin continuidad ni cumplimiento.
El pozo sin terminar no es solo una obra inconclusa: es el reflejo de un modelo de gestión donde las promesas parecen fluir con facilidad, pero el agua —lo verdaderamente indispensable— sigue sin llegar.
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