Tras el fallecimiento de Mauro Ponte, un joven gendarme de 24 años, quien perdió la vida aparentemente por un cuadro grave de hantavirus. Los camaradas (compañeros) denuncian falta de atención médica adecuada y abandono por parte de la fuerza de seguridad y OSFFESEG (Obra Social de las Fuerzas Federales de Seguridad).
Mauro Ponte, quien prestaba servicio en el Escuadrón 20 de Orán, había presentado síntomas graves durante varios días, incluyendo fiebre alta y dificultad para respirar. A pesar de estar visiblemente enfermo, el joven continuó su labor patrullando en la zona boscosa durante varios días, sin recibir atención médica adecuada. Según relatos de compañeros, Mauro solicitó en múltiples ocasiones asistencia, pero no obtuvo respuesta de la institución, y las dificultades para acceder a atención médica en la región habrían agravado su situación.
El día 8 de marzo, Aponte pidió ayuda a un vecino, Miguel, quien lo trasladó hasta la Clínica Sagrado Corazón en un estado crítico, con fiebre altísima y problemas respiratorios. En el lugar, los médicos decidieron internarlo de inmediato, pero en un giro inesperado, personal de Gendarmería se presentó y, contra la voluntad de Mauro, lo trasladaron al hospital local, donde su situación continuó empeorando.
Según relatos de testigos, el joven, consciente de su grave estado, pidió insistentemente que no lo llevaran al hospital, pues temía que lo dejaran sin atención. Fue trasladado en camilla hasta la guardia del hospital, donde permaneció en el pasillo sin recibir asistencia inmediata.
Aseguran que, pese a la gravedad de su condición, los efectivos de Gendarmería no lo acompañaron en ningún momento ni intervinieron para que recibiera el tratamiento necesario.
Una conocida de la víctima, identificada como Noelia, quien trabaja en el hospital, fue testigo de la situación y relató que Ponte pedía a gritos atención médica. Desesperada, la mujer trató de hacer presión para que se realizara un estudio urgente, el cual, según ella, dio positivo a hantavirus, aunque este diagnóstico no ha sido confirmado oficialmente.
Ponte falleció a las 3 de la madrugada, y a las 6 de la mañana del 9 de marzo, la familia fue informada de su muerte, sin haber tenido la oportunidad de brindarle el apoyo necesario en sus últimos momentos. En horas del mediodía trasladaron el cuerpo a su Chaco natal.
El trágico desenlace de Ponte pone al descubierto el magro servicio que brinda la obra social de la fuerza, y una vez más pone en foco. “La calidad de atención de nuestro Hospital”.
Mientras se esperan mayores detalles sobre la causa de la muerte y posibles responsabilidades de las autoridades competentes, familiares y conocidos exigen justicia y que se esclarezcan los hechos que llevaron a la muerte de Mauro, exigiendo una investigación exhaustiva sobre la gestión de su atención médica.






