El fiscal federal Ricardo Toranzos, imputó formalmente por el delito de transporte de estupefacientes agravado por el número de intervinientes, a un comerciante sanjuanino y a un bagayero de Orán. Los acusados fueron detenidos el 22 de marzo pasado, cuando chocaron durante una persecución policial luego de recuperar un cargamento de más de 32 kilogramos de cocaína, que había quedado varado en la localidad de Aguas Blancas, por otro incidente vial.
Al detallar la imputación, sostuvo que, inicialmente, la investigación se centró en torno a una persona que realizaba tareas de logística para el transporte de drogas desde la frontera con Bolivia hacia la ciudad de Salta. Así, en base a tareas de campo e intervenciones telefónicas, la fiscalía pudo reunir varias evidencias, entre ellas, los nombres de otros implicados.
El 16 de agosto de 2025, el sospecho fue detenido en el marco de una investigación desarrollada por la Unidad Fiscal Jujuy. No obstante, y a raíz de la información obtenida, la pesquisa se focalizó en torno a otro implicado, –luego identificado como FAC– que sería un bagayero de la ciudad de Orán, y su pareja.
En ese contexto, se dispusieron tareas de vigilancias y escuchas telefónicas. Así, se obtuvo una comunicación del 22 de marzo pasado, a las 0.40, que daba cuenta del traslado –en curso—de la cocaína. En la conversación, una persona le informaba que había tenido un accidente en la ruta 50, a la altura del paraje “Agua Linda”, entre Aguas Blancas y Orán.
La fiscalía señaló que había un inusitado interés por ir a buscar al “changuito”, en clara referencia a la carga de drogas.
En virtud de ello, se consultó al servicio de Emergencia de la Policía de la Provincia de Salta (911) sobre algún accidente en la ruta 50. Así, se determinó la existencia de un choque entre un Volkswagen Bora y un Renault Kangoo.

El comerciante chocó contra una Volkswagen Saveiro mientras escapaba.
“Yo no quiero tener esas cosas”
Mientras se diligenciaban medidas para conocer más detalles del accidente, la fiscalía continuó con la intervención telefónica, dado que el imputado incrementó sus contactos telefónicos con otros supuestos integrantes de la organización.
Las conversaciones confluían en un solo objetivo: recuperar la droga. Esto recién se logró, diez horas después del primer incidente vial, cerca de las 6 de la mañana de aquel día, cuando el propio F.A.C. le confirma a sus cómplices que ya la había recobrado la cocaína y que la habían llevado, momentáneamente, a la casa de otro implicado, en la ciudad de Orán.

El comerciante rompió a patadas el parabrisas, para escapar del lugar del choque.
“Yo no quiero tener esas cosas en casa, más después de lo que paso”, se escuchó decir al imputado en una de las comunicaciones. Luego, realizó otros llamados para volver a poner la droga en tránsito, de la mano del comerciante sanjuanino T.. Este hombre fue quien, a bordo de una camioneta Toyota Hilux, retiró la caja con la droga, y se dirigió por la calle Mariano Moreno.
Para entonces, la fiscalía le había encomendado a personal de la División contra la Narcocriminalidad de la Policía de la Provincia, la detención de los implicados y la interceptación del vehículo que trasladaba la droga.
Mientras circulaba por Orán, el comerciante sanjuanino, se percató de que la policía lo seguía, por lo que emprendió una fuga. La persecución culminó en la intersección de las calles Cuenca y General Güemes, cuando chocó una camioneta Volkswagen Saveiro, que era conducida por un hombre de 70 años, que resultó sin lesiones de gravedad.
Al ver el accidente, intervino otra patrulla, que advirtió que el conductor intentaba salir de la camioneta, por lo que pateaba el parabrisas para liberarse y seguir la fuga. Sin embargo, fue apresado por los otros efectivos que lo perseguían.
Del interior de la camioneta accidentada secuestraron una caja con treinta paquetes de cocaína, cuyo peso ascendió a 32,508 kilogramos.
Por su parte, F.A.C. fue apresado en su vivienda de la ciudad de Orán, en el marco de un allanamiento dispuesto al efecto.






