Histórico reclamo sin resolver: el peligroso estado de la Ruta 34

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Conductores y vecinos volvieron a encender la alarma por el estado de la Ruta Nacional 34. El tramo entre Metán y Rosario de la Frontera presenta graves deterioros.

El mal estado de la Ruta Nacional 34 volvió a generar indignación en el sur salteño. Aunque la postal se repite desde hace tiempo, el deterioro ya llegó a un punto crítico y preocupa a quienes circulan a diario entre Metán y Rosario de la Frontera.

“La ruta de la muerte”

El tramo es conocido por muchos como la “ruta de la muerte”, no solo por su historial de accidentes, sino por el estado actual del asfalto.

A esto se suma un factor clave: las lluvias de los últimos días empeoraron todo. El barro, los desniveles y el agua acumulada hacen que muchos baches sean directamente imposibles de esquivar.

Una traza clave, abandonada

La Ruta 9/34 no es una vía cualquiera. Es uno de los corredores más transitados del sur provincial y forma parte del corredor bioceánico.

Sin embargo, hace meses que no recibe mantenimiento adecuado y la repavimentación prometida sigue frenada, sin avances visibles.

Un reclamo que llegó a Nación

El problema ya fue elevado a nivel nacional. El año pasado, el gobernador Gustavo Sáenz llevó el pedido directamente a Casa Rosada, reclamando la reactivación de las obras paralizadas.

Desde el Gobierno provincial aseguran que los fondos estaban contemplados en el Presupuesto 2023 y que no hay justificación técnica para haber frenado los trabajos.

Pese a eso, no hubo respuestas concretas y el estado de la ruta sigue empeorando

El ajuste también impacta en las rutas

La situación de la 9/34 no es un caso aislado. Un informe de la Federación del Personal de Vialidad Nacional advierte que dos de cada tres rutas nacionales están en estado regular o malo.

Se habría subejecutado cerca del 50% del presupuesto de obra pública en 2024 y 2025

El Presupuesto 2026 marca una caída real cercana al 75% respecto a 2023

Entre el 65% y el 70% de la red vial nacional podría estar deteriorada

Esto ya genera consecuencias concretas: más accidentes, menor velocidad de circulación y mayores costos para el transporte.