{"id":15321,"date":"2021-01-10T11:42:42","date_gmt":"2021-01-10T14:42:42","guid":{"rendered":"https:\/\/www.todoeldia.com\/?p=15321"},"modified":"2021-01-10T11:42:44","modified_gmt":"2021-01-10T14:42:44","slug":"de-enamorado-a-linyera-la-historia-de-rafaelle-napolitano-por-jesus-rodriguez","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.todoeldia.com\/index.php\/2021\/01\/10\/de-enamorado-a-linyera-la-historia-de-rafaelle-napolitano-por-jesus-rodriguez\/","title":{"rendered":"De enamorado a linyera. La historia de Rafaelle Napolitano. Por Jes\u00fas Rodriguez"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Transcurr\u00eda la primavera del a\u00f1o 2012, y los \u00edndices de la pobreza en Argentina, no eran de los mejores que digamos. Por entonces la indigencia,hab\u00eda aumentadoconsiderablementeen el pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Desde la Redacci\u00f3n Central de Clar\u00edn, env\u00edan una circular a los corresponsales del interior solicitando testimonios de gente que haya ca\u00eddo en la indigencia en lo que va del a\u00f1o. Al menos, se ped\u00eda tres casos testigos con fotos. No result\u00f3 dif\u00edcil la b\u00fasqueda. Bast\u00f3 con recorrer la periferia salte\u00f1a para conseguir esos relatos. Pero a m\u00ed me interesaba un caso en especial: hablar con un hombre joven, andrajoso, de ojos claros y desprolija cabellera rubia, que siempre sol\u00edadeambular por las calles de la ciudad, y muy de vez en cuando por el centro salte\u00f1o provocando l\u00e1stima y rechazo entre la gente que lo cruzaba.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Aquel d\u00eda consegu\u00ed los tres testimonios que solicitaba la Secci\u00f3n Econom\u00eda. Volv\u00ed a mi oficina para escribir el material y enviarlo a Buenos Aires.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Sin embargo, no claudiqu\u00e9 en la b\u00fasqueda de aquel hombre indigente. Esper\u00e9 hasta el atardecer, y lo ubiqu\u00e9 debajo de una frondosa mora, sentadoen el cord\u00f3n de una imaginaria vereda, dando la espalda al canal de la avenida Esteco, entre las calles Zabala y Castellanos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Ah\u00ed, estaba el hombre protegiendo del roc\u00edo su insipiente calvicie.Pas\u00e9 caminando cerca de \u00e9l y me mir\u00f3. Lo saludo y me responde levantando una mano que ten\u00eda tapada con una gorra, y lo que parec\u00eda un pullover. Ya estaba anocheciendo con cielo despejado y el fr\u00edo se hac\u00eda sentir.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Le pregunt\u00e9 al hombre qu\u00e9 le hab\u00eda pasado.Por qu\u00e9 estaba tan abandonado. Me respondi\u00f3, pero no le entend\u00ed nada de lo que me dec\u00eda. \u00c9l se dio cuenta y comenz\u00f3 a armar palabras en castellano para hacerse entender. Obviamente le pregunt\u00e9: \u00bfde d\u00f3nde sos? \u201cSoy de N\u00e1poles, Italia\u201d, me dijo. As\u00ed, me cont\u00f3 a media lengua lo que lo trajo a Salta, y el porqu\u00e9 no puede regresar a su pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Enterado de su desgracia, fui de frente y le propuse: \u00bfQuer\u00e9s volver a Italia? Me mir\u00f3, y marc\u00f3 en su rostro una mueca de desconfianza. Soy periodista del diario Clar\u00edn de Buenos Aires. Y tu historia se puede convertir en una nota que puede sacarte de la pobreza. \u00bfMe contar\u00edas todo con m\u00e1s detalles? \u201cS\u00ed -me respondi\u00f3-, pero ahora no, porque tengo que ir a la Iglesia de la Santa Cruz a pedir limosna. Cuando termine la misa de las ocho de la noche, hablamos\u201d. As\u00ed, acordamos vernos al t\u00e9rmino de la misa.Le ped\u00ed a mi fot\u00f3grafo (Nelson Ruiz), que de inmediato venga hacia la Iglesia ubicada en calle Santa Fe esquina Pasaje de Los Artesanos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Al t\u00e9rmino de la misa, el hombre comenz\u00f3 a pedir limosnas. Nelson,inici\u00f3 su trabajo. Reci\u00e9n ah\u00ed, vi c\u00f3mo el linyera ten\u00eda sus manos,esas manos que en la oscuridad no dej\u00f3 que se las vea cuando lo encontr\u00e9 sentado a orillas del canal de la avenida Esteco.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En menos de quince minutos, la vereda de la iglesia qued\u00f3 despejada de feligreses. S\u00f3lo qued\u00f3 el hombre acompa\u00f1ado por \u201cPerla\u201d y la \u201cchina\u201d, sus dos inseparables perritas. Una camioneta 4&#215;4, estacion\u00f3 en la esquina de Virgilio Ted\u00edn. Baj\u00f3 un hombre con dos bandejas de comidas. Era la cena para \u00e9l y sus dos perritas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El se\u00f1or que trajo la cena no quiso dar su nombre, solo cont\u00f3 que lo hac\u00eda todas las noches asistiendo a otras diez personas en situaci\u00f3n de calle que est\u00e1n en distintos puntos de la ciudad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8211;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u00bfCu\u00e1l es tu nombre?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8211;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Rafael Napolitano (me contesta, mientras cuenta las monedas que la gente le dej\u00f3 momentos antes).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8211;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u00bfDe d\u00f3nde sos?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8211;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; De N\u00e1poles, Italia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Rafael me cont\u00f3 todo lo que le pas\u00f3, y c\u00f3mo la gente lo ayudaba con ropas usadas, calzados y comidas durante el d\u00eda. Pero tambi\u00e9n sufr\u00eda la discriminaci\u00f3n de algunas personas. Tal es as\u00ed, que \u00e9l sab\u00eda que no pod\u00eda ingresar a las cabinas telef\u00f3nicas para llamar a su madre porque se lo ten\u00edan prohibido los empleados de las mismas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Rafael me dijo d\u00f3nde quedaba esa cabina y fui a preguntar si esto era cierto: \u201cNo se le puede permitir el ingreso, por el olor que deja en las cabinas, y la gente se queja por la mugre de sus ropas\u201d, dijo una empleada a este cronista.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u00bfY a d\u00f3nde llama?, le pregunt\u00e9 a la joven que atend\u00eda las cabinas ubicada en el primer negocio sobre el acceso a la Galer\u00eda Balcarce, frente a la Galer\u00eda Continental, ambas por calle Balcarce primera cuadra: \u201cLlama a Italia\u201d me responde.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Le sigo preguntando, y me cuenta que al indigente \u201csu madre le manda un dinero por Wester Union desde N\u00e1poles (Italia), a nombre de un remisero que se lo cobra. Es la \u00fanica forma que el hombre se haga de la plata porque \u00e9l no tiene documentos de identidad para cobrar los giros\u201d, concluye la joven.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Period\u00edsticamente, todo se potenci\u00f3\u2026 Esta historia no la mand\u00e9 a la Secci\u00f3n Econom\u00eda que hab\u00eda solicitado los testimonios anteriores sobre el aumento de la indigencia, sino que la propuse a la secci\u00f3n&nbsp; Informaci\u00f3n General, como una historia de vida, pero m\u00ed propuesta no era respondida por ninguno de los editores.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El s\u00e1bado 29 de setiembre, le env\u00edo un e-mail al Editor General, Ricardo Kirchbaum explic\u00e1ndole el tema, y que los editores no me respond\u00edan sobre la misma: \u201cEstoy en Brasil. Ma\u00f1ana llego a Buenos Aires. Pasame texto y foto. Luego hablamos\u201d, me dijo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Al d\u00eda siguiente \u2013domingo-, Kirchbaum me asegura que el tema \u201cse va a publicar el martes\u201d. Y as\u00ed fue. Tras la amplia repercusi\u00f3n, Clar\u00edn me envi\u00f3 a Italia, para conversar con Rafaelle y su familia, para una nota en la Revista Viva, y contar c\u00f3mo fue el tan esperado reencuentro con su mam\u00e1 y su t\u00eda en Pomigliano D\u2019Arco, N\u00e1poles, donde viven, y as\u00ed, cerrar la historia de Rafaelle.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Jes\u00fas Rodr\u00edguez.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.todoeldia.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/image.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-15322\" width=\"1076\" height=\"667\"\/><figcaption>Rafaelle en la vereda de a Iglesia de la Santa Cruz.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Foto Clar\u00edn (Nelson Ruiz)<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Vino de Italia por amor, perdi\u00f3 todo y ahora mendiga en Salta&nbsp;&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Rafael Napolitano tiene 39 a\u00f1os y desde 2008 pide limosna para sobrevivir. Su ex pareja le rob\u00f3 su pasaporte y el dinero que ten\u00eda por una pensi\u00f3n de discapacidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Hace ya nueve a\u00f1os, Rafael Napolitano ve\u00eda c\u00f3mo su vida giraba del sufrimiento a la felicidad. A poco de tener un grave accidente laboral, conoci\u00f3 a la mujer salte\u00f1a de la que se enamor\u00f3. Fue en su pueblo natal, Pomigliano D\u2019Arco, en la provincia italiana de N\u00e1poles. Y viaj\u00f3 con ella a empezar una nueva vida en Argentina. Lo que nunca imagin\u00f3 este hombre de 39 a\u00f1os que ahora busca las palabras para contar su desgracia es que terminar\u00eda perdiendo todo y pidiendo limosna en una iglesia de Salta.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En 2003, Rafael perdi\u00f3 los dedos de su mano izquierda&nbsp; hasta los nudillos y el \u00edndice de la derecha, mientras operaba una prensa hidr\u00e1ulica&nbsp; en una f\u00e1brica automotriz. Por su discapacidad, el Estado italiano lo jubil\u00f3 con un haber mensual de 1.800 euros. Adem\u00e1s la aseguradora de trabajo le adelant\u00f3 a cuenta 130.000 euros.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Poco despu\u00e9s conoci\u00f3 a su ex novia \u2013le dice \u201cMarta\u201d porque no quiere mencionar su nombre- y viaj\u00f3 con ella a la Argentina con una visa de turista. Su idea era volver a vivir a Italia con do\u00f1a Carmela Toscano, su madre. Pero su ex lo convenci\u00f3 de quedarse. \u201cPrimero alquilamos y despu\u00e9s fuimos a la casa de sus padres\u201d recuerda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Una vez en Salta, Rafael le otorg\u00f3 un poder para que cobrara la pensi\u00f3n. La visa se fue renovando cada tres meses, hasta que en el 2008 le dejaron de enviar el dinero porque ten\u00eda que renovar la carpeta m\u00e9dica en Italia: \u201cElla cobraba las jubilaciones y dispon\u00eda del dinero. Cobraba y se iba al casino a jugar. No me daba ni para cigarrillos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li><strong>\u00bfC\u00f3mo llegaste a ser mendigo?<\/strong><\/li><li>Cuando Marta ya no pudo cobrar mi pensi\u00f3n, empezaron los problemas. Un d\u00eda volv\u00ed del centro en rem\u00eds. Me bajo, toco el timbre y ella atiende por la ventana. Le pido que me de 8 pesos para pagar el viaje, y le grita al remisero \u201cno hay plata y si quiere, m\u00e1ndelo en cana\u201d. Fui en cana, como dice aqu\u00ed, por 8 pesos. NO recuerdo cu\u00e1ntos d\u00edas estuve preso.<\/li><\/ul>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li><strong>\u00bfQu\u00e9 pas\u00f3 al salir?<\/strong><\/li><li>Ella se hab\u00eda ido.&nbsp;&nbsp; Sus padres me preguntaban a m\u00ed d\u00f3nde estaba. Yo no sab\u00eda nada. Una vecina dijo que se fue con un hombre. Despu\u00e9s nos enteramos que viaj\u00f3 al sur, donde vive ahora. Se llev\u00f3 mis documentos. Me dej\u00f3 en la calle. Y sin pasaporte no pude renovar la visa. Hace casi cuatro a\u00f1os que vivo irregularmente en Argentina.<\/li><\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; A Rafael, ahora se lo ve callejeando por Salta con Perla y Chiquit\u00edn, sus perros que adora. Lleva varias bolsas pl\u00e1sticas con cosas que recoge de la basura, o que la gente le da. \u201cMe puede faltar a m\u00ed la comida, pero a mis perro, no\u201d, dice. Cuenta que nadie le quiso dar trabajo. \u201cMe ve\u00edan las manos y me dec\u00edan que no hab\u00eda nada. Entiendo, si ni siquiera puedo barrer con una escoba\u201d, dice.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Su esperanza es poder alg\u00fan d\u00eda volver a Italia. All\u00ed mantiene contacto con su madre. \u201cLe cont\u00e9 todo. Que no ten\u00eda d\u00f3nde vivir. Que estaba durmiendo en la calle. Sin poder ba\u00f1arme, y que para comer, iba casa por casa pidiendo las sobras de los almuerzos, o pan duro. Mam\u00e1 me dijo que no pod\u00eda estar as\u00ed y con mi hermano, me enviaron un pasaje de avi\u00f3n, a confirmar en ventanilla \u2013no recuerda la l\u00ednea a\u00e9rea-, pero no puedo hacer uso del pasaje porque no tengo pasaporte.<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li><strong>\u00bfDesde cu\u00e1ndo est\u00e1 tu boleto de avi\u00f3n en ventanilla?<\/strong><\/li><li>Desde fines de 2008. Pero no tengo pasaporte. Mam\u00e1 inici\u00f3 los tr\u00e1mites el a\u00f1o pasado en Italia, y se est\u00e1 gestionando en el Consulado Italiano de C\u00f3rdoba. Pero nadie me puede decir nada. Y encima, como vivo en la calle, no tengo d\u00f3nde recibir una carta.<\/li><\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u00a0La noticia publicada por Clar\u00edn sobre Rafael Napolitano, moviliz\u00f3 a la comunidad italiana en el mundo y \u00e9sta apoy\u00f3 su repatriaci\u00f3n.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.todoeldia.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/image-1.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-15323\" width=\"1067\" height=\"728\"\/><figcaption><strong>Rafaelle habla con Clar\u00edn ante la atenta mirada de su madre y su t\u00eda (pa\u00f1uelo al cuello).\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Foto Clar\u00edn (V\u00edctor Sokolowicz \u2013 fot\u00f3grafo de Clar\u00edn en Roma)<\/strong><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El mismo d\u00eda de publicada la noticia en Clar\u00edn, el tel\u00e9fono de la corresponsal\u00eda no paraba de sonar. Llamaban del Consulado de Italia en C\u00f3rdoba y funcionarios locales, todos queriendo ubicar a Rafael Napolitano.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; A \u00e9l -les dec\u00eda-, lo van a encontrar en la calle Santa Fe esquina Pasaje de Los Artesanos. Es en la esquina de la Iglesia de la Santa Cruz. Ah\u00ed tiene un colch\u00f3n tirado sobre la vereda cubierto por colchas viejas y bolsas pl\u00e1sticas. Les pasaba estos datos como para que tengan un punto de referencia para encontrarlo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Antes del mediod\u00eda, me fui a buscarlo al italiano para contarle la novedad. Pero la sorpresa me la llevo cuando veo una decena de periodistas haci\u00e9ndole la guardia a Rafaelle.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u201c\u00bfSab\u00e9s d\u00f3nde est\u00e1?\u201d, me pregunta un colega, mientras todos esperaban mi respuesta: yo tambi\u00e9n lo estoy buscando, respond\u00ed.Luego me entero que desde el ministerio de Salud P\u00fablica, ya lo hab\u00edan buscado y llevado a un lugar para afeitarlo y ba\u00f1arlo, y darle ropa limpia y zapatos nuevos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El colch\u00f3n, las colchas y todo el basurer\u00edo que hab\u00eda en esa esquina, hab\u00eda sido levantado. Rafael, comenzaba a irse como yo se lo hab\u00eda asegurado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Desde el ministerio, no dejaban que los medios se acercaran al italiano. Cuando Rafaelle se fue, por televisi\u00f3n se lo vio en Ezeiza como un actor de cine europeo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Durante el tiempo que Rafaelle Napolitano \u201cvivi\u00f3\u201d en la esquina de calle Santa Fe y pasaje de Los Artesanos (en diagonal a la iglesia de la Santa Cruz), comparti\u00f3 el lugar con otro linyera como \u00e9l. Dicen los vecinos que probablemente fue africano o brasile\u00f1o. Fornido, mulato, de tez morena y nunca se le oy\u00f3 hablar. Solo murmuraba como para hacerse entender.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Con Rafael, eran amigos. Sol\u00edan sentarse a comer en una banqueta sobre la vereda de enfrente, bajo el toldo de una mercer\u00eda llamada La Manzanita, y a contarse c\u00f3mo les fue en su recorrido en busca de comida por las casas del barrio la queluego compart\u00edan quiz\u00e1, junto al silencio de sus voces.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El mismo d\u00eda en el que Rafaelle volaba desde Buenos Aires hacia Roma, su amigo (el afro), emprend\u00eda otro viaje. Esa ma\u00f1ana, los vecinos lo encontraron durmiendo como todas las ma\u00f1ana, sobre el colch\u00f3n tirado en la vereda, bien abrigado y tapado con sus colchas viejas. No dorm\u00eda, estaba muerto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Tal vez, Dios no quiso dejarlo solo, sin su amigo que volv\u00eda a N\u00e1poles, y se lo llev\u00f3 con \u00c9l al cielo, donde quiz\u00e1, el afro, no sea un \u00e1ngel an\u00f3nimo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Jes\u00fas Rodr\u00edguez.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\/\/\/\/\/\/\/\/\/\/\/\/\/\/\/\/\/\/\/\/\/\/\/\/\/\/\/\/\/\/\/\/\/<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Buenos Aires; domingo 14 de octubre de 2012<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>El italiano que vino por amor y lo perdi\u00f3 todo, regresar\u00e1 a su pa\u00eds<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Su ex le rob\u00f3 el pasaporte y termin\u00f3 mendigando en Salta. Hoy ser\u00e1 agasajado en Mor\u00f3n y ma\u00f1ana volver\u00e1 con su familia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La desgraciada aventura de Rafael Napolitano en la Argentina se acerca a su fin. El italiano que lleg\u00f3 hace 9 a\u00f1os tras los pasos, de su novia salte\u00f1a, quien o abandon\u00f3 y lo dej\u00f3 en la calle, regresar\u00e1 ma\u00f1ana a Italia con la ayuda del gobierno de su pa\u00eds. Aqu\u00ed nada le quedo, ni el dinero, ni el amor ni la suerte.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Ayer, Napolitano dio el primer paso para su regreso y tom\u00f3 el avi\u00f3n que lo llev\u00f3 de Salta a Buenos Aires. Lleg\u00f3 con Perla, una de las perras que lo acompa\u00f1\u00f3 durante su vida callejera. En la vereda de la Iglesia de la Santa Cruz, su casa salte\u00f1a desde que perdi\u00f3 todo lo que ten\u00eda, s\u00f3lo hab\u00edan quedado los dos colchones, una bolsa y varios pares de zapatos. Su ausencia sorprendi\u00f3 a muchos de los fieles que colmaron cuatro cola de cola por la celebraci\u00f3n del d\u00eda de la Virgen de F\u00e1tima.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.todoeldia.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/image-2.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-15324\" width=\"1057\" height=\"1647\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Revista VIVA<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong><u>Buenos Aires; domingo 3 de marzo de 2013<\/u><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Pomigliano D\u2019Arco \u2013 N\u00e1poles &#8211; Italia \u2013 Enviado especial&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u201cMe estoy dando una chance\u201d<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De pel\u00edcula. El italiano Rafaelle Napolitano qued\u00f3 en la calle cuando su ex novia de Salta le sac\u00f3 hasta el \u00faltimo centavo y el pasaporte. Clar\u00edn public\u00f3 la historia en octubre y pudo volver a su pa\u00eds a su pa\u00eds. Ahora, en Italia y con nuevo amor, reconstruye su vida.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El semblante de Rafaelle Napolitano (39) es otro: est\u00e1 contento junto con su madre. En un mes subi\u00f3 ocho kilos y se le nota en la cara. Pero \u00e9l se da palmadas en la panza y desliza: \u201cParece que estoy embarazado\u201d. Alegr\u00eda. Nueva vida. Tal es el cambio que ya se puso de novio con Gabriela, una rubia italiana de 29 a\u00f1os que trabaja de moza en un restaurante de N\u00e1poles.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Atr\u00e1s qued\u00f3 aquel italiano ingenuo que por amor a una pedicura que conoci\u00f3 en su pa\u00eds dej\u00f3 todo para seguirla a Salta en 2003 sin imaginar que terminar\u00eda siendo un linyera y pidiendo limosna en la puerta de una iglesia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Antes de emprender el viaje a la Argentina con la mujer que lo cautiv\u00f3, Rafaelle trabajaba en una f\u00e1brica de autos en Perugia, en la regi\u00f3n de Umbr\u00eda. Ese a\u00f1o, en un accidente laboral, perdi\u00f3 todos sus dedos de la mano izquierda y el \u00edndice de la derecha. Qued\u00f3 incapacitado para trabajar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El Estado italiano le otorg\u00f3 una jubilaci\u00f3n de 1.800 euros. A cuenta, el seguro laboral le adelant\u00f3 130.000 euros. Con la mensualidad y el generoso anticipo, la salte\u00f1a lo convenci\u00f3 de viajar a su provincia y vivir en la casa de sus padres. Ya en el lugar, Rafaelle le dio un poder a su novia para que percibiera la jubilaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En 2008, Rafaelle deb\u00eda revalidar su carpeta m\u00e9dica en Italia para seguir cobrando la jubilaci\u00f3n, ya que el Estado le hab\u00eda suspendido el env\u00edo de fondos. Como la salte\u00f1a no pudo seguir cobrando y ya nada quedaba de los 130.000 euros, se las ingeni\u00f3 para que fuera preso: no le dio dinero para pagar el viaje en rem\u00eds desde el centro salte\u00f1o hasta su casa. El remisero lo denunci\u00f3. Cuando Rafaelle qued\u00f3 en libertad, volvi\u00f3 a su casa y su novia ya no estaba: \u201cSe fue con otro hombre al Sur. Qued\u00e9 en la calle sin dinero y sin pasaporte: ella se lo hab\u00eda llevado\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; No bien regres\u00f3 a su Pomigliano D\u2019Arco, localidad de la provincia de N\u00e1poles, en Italia, a las 3.30 de la madrugada son\u00f3 el tel\u00e9fono de su casa: \u201cEra Liliana\u201d. Por primera vez, Rafaelle da el verdadero nombre de la salte\u00f1a. Pero guarda en secreto su identidad completa y la intimidad de aquel noviazgo turbulento. \u201cElla (Liliana) me pidi\u00f3 perd\u00f3n. Quer\u00eda venir a Italia a vivir conmigo\u201d, se r\u00ede, y dice: \u201cEst\u00e1 loca. \u00bfDespu\u00e9s de lo que me hizo?\u201d<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La historia de amor de Rafaelle, publicada por <strong>Clar\u00edn <\/strong>en exclusiva el 2 de octubre, sensibiliz\u00f3 a muchos corazones en el pa\u00eds y en el mundo. El senador italiano Esteban Caselli, quien representa a sus compatriotas en Sudam\u00e9rica, inici\u00f3 el papeleo para la repatriaci\u00f3n de Rafaelle. Tambi\u00e9n intervino Francesco Rotundo, del Comit\u00e9 para los Italianos en el extranjero<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Hasta Pomigliano D\u2019Arco, 25 kil\u00f3metros al sur de la provincia de N\u00e1poles, casi todos conocen lo que le pas\u00f3 a Rafaelle, porque el diario local de distribuci\u00f3n gratuita \u201cIl Paese Futuro\u201d (El pa\u00eds del futuro) reprodujo la publicaci\u00f3n de Clar\u00edn, que le permiti\u00f3 al italiano volver a encontrarse con los suyos cuando \u00e9l \u201cya no ten\u00eda esperanzas de volver a su pa\u00eds, como le confes\u00f3 Rafaelle al cronista que lo encontr\u00f3 deambulando en Salta.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; A Pomigliano D\u2019Arco se llega por modernas autopistas. Es un atractivo y tranquilo poblado de gente de trabajo. Prevalece la industria automotriz y de aviaci\u00f3n. Se destaca la propiedad horizontal, como sucede en N\u00e1poles, donde los balcones se transforman en el tendedero de ropa m\u00e1s preciado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Aunque el oto\u00f1o europeo ya les quit\u00f3 el color a los jardines, en las veredas de la calle Arturo Ferrarin, donde vive Rafaelle, centenares de azaleas en prolijos canteros ya preparan sus largos sue\u00f1os de invierno hasta la primavera de marzo. Rafaelle enciende un cigarrillo como si no le faltaran dedos. \u201cYo no le doy trabajo a mam\u00e1. Me plancho la ropa, me ba\u00f1o solo y hasta cocino pescados, mi comida preferida\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En su lengua italiana le dice a su madre, Carmela Toscano: \u201cEl es el hombre (se\u00f1ala al cronista) que me dijo en la Argentina: \u00bfquer\u00e9s volver a Italia? Le dije que s\u00ed. Y le cont\u00e9 lo que me hab\u00eda pasado. Todo lo escribi\u00f3 en un diario que se llama <strong>Clar\u00edn<\/strong>\u201d. Do\u00f1a Carmela agradece con la mirada. Ella sufri\u00f3 un ACV un d\u00eda antes de que se publicara la nota. No perdi\u00f3 la movilidad de su cuerpo y va a recuperar el habla. Mientras, Roxana, una vecina, la cuida.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Ya por el tercer cigarrillo, Rafaelle recuerda a Alexander. Sobre la mesa de luz est\u00e1 su foto. Ten\u00eda 25 a\u00f1os cuando se mat\u00f3 en un accidente de moto. En el dormitorio hay dos camas: la de \u00e9l y la que era de su hermano: \u201cCuando muri\u00f3 Alexander quise venir a Italia, pero no me alcanzaba el dinero porque Liliana me manejaba la plata. Ahora veo la cama vac\u00eda y me acuerdo de cuando compart\u00edamos la habitaci\u00f3n. De \u2018bambinos\u2019 nos llevaban a ver jugar a Diego Maradona, cuando sac\u00f3 campe\u00f3n al N\u00e1poli\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Michelle Di Lucca es amigo y abogado&nbsp;&nbsp; de Rafaelle. \u201cEstamos con la documentaci\u00f3n para presentar la carpeta m\u00e9dica para que a Rafaelle le reconozcan la discapacidad y cobre de por vida la jubilaci\u00f3n\u201d, cuenta Di Lucca.<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li><strong>Rafaelle, habl\u00e1 de tu nueva novia.<\/strong><\/li><li>Es muy linda. La conoc\u00ed unos d\u00edas despu\u00e9s de llegar ac\u00e1. Me la present\u00f3 Nicola, mi amigo due\u00f1o del restaurante. Vamos a ver c\u00f3mo nos llevamos. No quiero quemarme m\u00e1s (se r\u00ede). Ahora me estoy dando otra chance. Puedo ser tonto, pero no loco.<\/li><\/ul>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li><strong>\u00bfSo\u00f1aste con que est\u00e1s en Salta?<\/strong><\/li><li>So\u00f1\u00e9 que Perla (su perrita negra azabache) dorm\u00eda a mi lado. Fue tan real que me despert\u00e9, y la busqu\u00e9 en la oscuridad por toda la pieza. No estaba\u2026<\/li><\/ul>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li><strong>\u00bfQu\u00e9 hac\u00e9s durante el d\u00eda?<\/strong><\/li><li>En Salta caminaba de 15 a 20 kil\u00f3metros por d\u00eda. Hombreaba bolsas por monedas. Ahora camino poco. Estoy con mam\u00e1. Miro televisi\u00f3n y me gusta tomar leche con bizcochos. Es otra vida. La que pas\u00e9 en Salta qued\u00f3 ah\u00ed.<\/li><\/ul>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li><strong>\u00bfY Perla?<\/strong><\/li><li>Me la va a enviar, desde Buenos Aires, Francesco Rotundo. No viaj\u00f3 conmigo hac\u00eda escala en Madrid. Ahora vendr\u00e1 en vuelo directo a Roma y la ir\u00e9 a esperar.<\/li><\/ul>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li><strong>\u00bfD\u00f3nde vas a tener a Perla?<\/strong><\/li><li>&nbsp;Mi t\u00eda, que vive al lado, no l quiere porque tiene un gatito. Perla va a estar conmigo y saldremos a caminar.<\/li><\/ul>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li><strong>\u00bfVolver\u00edas a la Argentina?<\/strong><\/li><li>No quiero volver. Y mi mam\u00e1 no me dejar\u00eda. Primero mi mam\u00e1, despu\u00e9s Dios. M\u00e1s que nunca quiero estar al lado de ella.<\/li><\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Jes\u00fas Rodr\u00edguez<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Transcurr\u00eda la primavera del a\u00f1o 2012, y los \u00edndices de la pobreza en Argentina, no eran de los mejores que digamos. Por entonces la indigencia,hab\u00eda aumentadoconsiderablementeen el pa\u00eds. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Desde la Redacci\u00f3n Central de Clar\u00edn, env\u00edan una circular a los corresponsales del interior solicitando testimonios de gente que haya ca\u00eddo en la indigencia en [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":15325,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_joinchat":[],"footnotes":""},"categories":[71],"tags":[],"class_list":["post-15321","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-columnistas"],"amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.todoeldia.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15321","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.todoeldia.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.todoeldia.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.todoeldia.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.todoeldia.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=15321"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.todoeldia.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15321\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":15326,"href":"https:\/\/www.todoeldia.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15321\/revisions\/15326"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.todoeldia.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/15325"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.todoeldia.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=15321"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.todoeldia.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=15321"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.todoeldia.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=15321"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}