Un hombre de 31 años fue condenado a dos años de prisión de cumplimiento efectivo tras admitir haber ejercido una brutal agresión contra su pareja en un hecho de violencia de género ocurrido en el barrio Intersindical, al sur de la ciudad de Salta. El acusado contaba con un antecedente condenatorio por hechos similares cometidos contra otra mujer, circunstancia que fue determinante para el dictado de una pena de cumplimiento efectivo.
La condena fue impuesta durante una audiencia de juicio abreviado, en la que la fiscal penal de Violencia Familiar y de Género 5, Clelia Poma, representó al Ministerio Público Fiscal. Luego de la confesión del imputado y con el acuerdo de las partes, la jueza Gabriela Romero Nayar lo declaró autor de los delitos de coacción (dos hechos), lesiones leves agravadas por la relación de pareja y por mediar violencia de género, daños y amenazas (dos hechos).
La investigación estableció que los hechos ocurrieron entre el 6 y el 7 de abril de 2025. Según la acusación, el hombre amenazó a la víctima con hacerle daño a ella y a su familia si decidía terminar la relación o denunciarlo ante la Justicia.
Al día siguiente, la situación escaló a un violento ataque. El agresor encerró a la mujer bajo llave en una habitación de la vivienda, la arrojó sobre una cama, la golpeó e intentó asfixiarla utilizando una almohada. La víctima permaneció privada de su libertad durante aproximadamente tres horas, hasta que efectivos policiales llegaron al domicilio tras recibir el alerta de vecinos que escucharon los gritos y los disturbios.
Como consecuencia de la agresión, la mujer sufrió lesiones en los labios, costillas, cuello, brazos y piernas, las cuales fueron certificadas mediante exámenes médicos incorporados al expediente.
La acusación impulsada por la Fiscalía fue respaldada con un importante caudal probatorio, entre ellos la denuncia de la víctima, las actuaciones del personal policial, testimonios, la historia clínica y los informes médicos.
Durante la audiencia también se tuvo en cuenta que el condenado registraba una sentencia previa, dictada en 2019, por hechos de violencia de género cometidos contra otra mujer. Además de la pena de prisión efectiva, la magistrada recomendó que el condenado sea incorporado a un tratamiento para abordar sus problemas de adicciones.







