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Siete meses uniformados en la sombra: el calvario de 285 aspirantes a la Policía de Salta que trabajan gratis

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Portan el uniforme, cumplen guardias kilométricas y sostienen el servicio en las calles, pero a fin de mes el bolsillo sigue vacío. Un total de 285 egresados de la Promoción 2025 de la Policía de Salta atraviesan una situación crítica: tras culminar su instrucción teórica y práctica a fines del año pasado, llevan más de siete meses prestando servicios bajo la figura de “pasantías”, sin percibir sueldo, viáticos ni ayuda económica alguna.

La rutina diaria de estos jóvenes se ha convertido en una carrera de supervivencia financiera. Mientras aguardan el decreto de nombramiento oficial que no llega, el costo de vida no se detiene. “Estamos trabajando gratis”, expresaron con amargura en un comunicado público difundido a los medios locales. Para cubrir gastos elementales de comida, transporte y alquiler, la mayoría ha tenido que recurrir a la solidaridad familiar o al endeudamiento con préstamos informales.

El fantasma del no pago retroactivo

A la incertidumbre del calendario se le suma una alerta de mayor gravedad: según la denuncia de los damnificados, el Ejecutivo provincial no tendría previsto liquidar de manera retroactiva los meses ya trabajados una vez que se efectivice el alta.

Esta medida rompería con el criterio aplicado en años anteriores, donde las dilaciones administrativas se compensaban económicamente al momento del nombramiento. De concretarse este escenario, el eventual primer sueldo de los efectivos terminará destinado casi en su totalidad a cancelar los compromisos financieros acumulados para poder comer durante el período de espera.

Familias acorraladas por la incertidumbre

Detrás de cada aspirante hay un entramado familiar expuesto al ahogo económico y al desgaste emocional. La falta de fechas certeras por parte del Ministerio de Seguridad y la Jefatura policial paraliza cualquier proyección personal.

Cumplen funciones operativas sin gozar de la estabilidad ni los beneficios laborales plenos de un efectivo en planta.

 “Hay compañeros que ya no saben cómo seguir, que no pueden pagar un alquiler ni un pasaje”, manifestaron.

Reclaman una respuesta oficial urgente que transparente la fecha exacta de incorporación a la fuerza.

“Solo pedimos la oportunidad de trabajar dignamente y poder salir adelante después de tantos meses de necesidad”, concluye el reclamo de una promoción que hoy cuida a la sociedad salteña, pero siente que nadie la cuida a ella.