Desde sus vacaciones en el Caribe, la diva habló de las ausencias relevantes en la producción de Netflix y de los dichos del hijo del capocómico y de la familia de su exmarido
Desde sus vacaciones en el Caribe, Moria Casán salió al cruce de las críticas y las demandas judiciales que rodean a su serie biográfica de Netflix y defendió el contenido de la producción con la contundencia que la caracteriza. La One se comunicó con La mañana con Moria, el programa de El Trece conducido eventualmente por Fátima Florez, y dejó en claro su postura ante la tormenta que desató el estreno, el 14 de agosto, de la ficción que repasa su vida, en especial por los descendientes de Jorge Porcel y Luis Vadalá.
“En ocho horas no se puede meter una vida de casi ochenta años”, afirmó la vedette, en respuesta a quienes cuestionaron la ausencia de ciertos personajes o la forma en que otros fueron retratados. “Los que no están es porque no tenían que estar”, sentenció, y calificó de “miopía” las críticas de quienes esperaban una representación diferente de su entorno.
La defensa de Casán llegó en un momento de escalada judicial. La familia de Luis Vadalá, su exmarido con quien se casó en 1990 en Miami y convivió durante diez años, anunció acciones legales contra la producción, la productora y la plataforma. La cara visible del reclamo es Ingrid Vadalá, hija mayor del empresario, de 47 años. “Todo lo que se muestra resulta absurdo y vulgar. Mi papá no era una persona así, era un señor, un hombre educado y respetuoso”, declaró Ingrid, cuyas palabras fueron leídas por Ángel de Brito en LAM (América TV). El detonante fue una escena en la que se muestra a Vadalá con un consumo excesivo de drogas. Ingrid agregó que “prácticamente todo lo que se ha mostrado carece de relación con lo que verdaderamente sucedió” y que el final de la relación “tampoco fue como lo muestran”.
En paralelo, Jorge Porcel Jr. anunció que evalúa demandar a la producción por el uso del nombre e imagen de su padre, el capocómico Jorge Porcel, fallecido hace más de veinte años. “Con Moria está todo más que bien, pero le voy a hacer juicio a la producción porque están usando el nombre de mi padre y yo tengo los derechos”, declaró Porcel Jr. en el mismo programa que conduce la One. A diferencia del caso Vadalá, su reclamo no apunta a la forma en que fue retratado el personaje, sino a la ausencia de un resarcimiento económico por los derechos de imagen. “Si apareciese un segundo en la película, a mí me tienen que dar un resarcimiento económico como a cualquiera de los familiares que están siendo mencionados”, sostuvo, y adelantó que planea replicar la estrategia en otras producciones que involucren la figura de su padre.


