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¿Un robo armado para cobrarle a una ART? Un repartidor terminó baleado y el acusado denunció una oferta de $200.000

El violento episodio ocurrió en barrio 17 de Octubre, en Salta. El acusado sostuvo que le ofrecieron dinero para simular un asalto y facilitar el cobro de un beneficio de una aseguradora de riesgos del trabajo. La Justicia mantuvo su prisión preventiva y ordenó su traslado a la cárcel de Villa Las Rosas.

Un repartidor de sodas terminó baleado en un episodio que inicialmente fue investigado como un robo, pero que ahora suma una hipótesis inquietante: la posibilidad de que el asalto hubiera sido simulado para obtener un beneficio económico de una ART.

El hecho ocurrió en barrio 17 de Octubre, donde el trabajador fue atacado con un arma de fuego durante el presunto asalto. Sin embargo, la versión aportada por el acusado abrió otra línea de investigación sobre lo sucedido y los posibles intereses detrás del ataque.

La presunta maniobra: dinero para simular el asalto

Según la declaración atribuida al acusado, le habrían ofrecido $200.000 para fingir un robo y facilitar el cobro de un beneficio de una aseguradora de riesgos del trabajo.

La acusación introduce un posible trasfondo económico en el caso, aunque la existencia de esa oferta y el supuesto plan deberán ser corroborados mediante pruebas. Por el momento, no corresponde dar por acreditado que el ataque haya sido organizado para defraudar a la ART.

La investigación deberá establecer cómo se produjo el disparo, qué participación tuvo cada involucrado y si existió algún acuerdo previo para simular el delito.

La Justicia mantuvo la prisión preventiva

Mientras avanzan las actuaciones, la Justicia resolvió mantener la prisión preventiva del acusado y dispuso su traslado al penal de Villa Las Rosas.

La medida implica que continuará detenido durante el proceso, pero no constituye una condena ni determina por sí sola su responsabilidad penal.

El expediente busca esclarecer si se trató de un robo real o si detrás del violento episodio existió una maniobra para obtener un beneficio económico mediante un supuesto siniestro laboral.

La incógnita central sigue abierta: determinar qué ocurrió realmente en barrio 17 de Octubre y si la versión de los $200.000 tiene respaldo en elementos concretos de la investigación.

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