La Municipalidad de Salta inicia una nueva intervención en la plaza Gurruchaga, con un presupuesto oficial de $4.575 millones y un plazo de siete meses. El dato que vuelve a encender la polémica es que el lugar ya recibió obras hidráulicas y mejoras en una cisterna durante 2024, pero el problema de los anegamientos sigue siendo motivo de preocupación.
La plaza Gurruchaga vuelve a quedar en el centro de la discusión por las inundaciones en la ciudad de Salta. Después de las intervenciones realizadas en 2024 para mejorar la captación y evacuación del agua de lluvia, la Municipalidad pondrá en marcha una nueva obra integral que busca corregir las dificultades del sistema pluvial.
El proyecto tiene un presupuesto oficial de $4.575.176.877,35 y contempla ampliar la capacidad de almacenamiento, instalar nuevas bombas y extender los conductos de desagüe. Los trabajos comenzarán este lunes y tienen un plazo de ejecución previsto de siete meses.
La pregunta que vuelve a plantearse es inevitable: ¿por qué la zona continúa necesitando nuevas obras para enfrentar las lluvias después de las inversiones anteriores?
Una cisterna que debía aliviar las inundaciones y nuevas obras que vuelven a ser necesarias
En agosto de 2024, el Municipio anunció la finalización de trabajos en la cisterna de la plaza, con una capacidad informada de cuatro millones de litros. Las intervenciones incluyeron nuevas rejas de captación para facilitar el ingreso del agua y mejorar su evacuación hacia el canal pluvial San Luis.

Sin embargo, la nueva licitación reconoce la necesidad de ampliar y optimizar el sistema hídrico mediante mejoras en la captación, conducción, bombeo e impulsión del agua.
El antecedente abre interrogantes sobre la eficacia de las intervenciones anteriores, su capacidad para responder a lluvias intensas y las razones técnicas que justifican una inversión de esta magnitud. Para establecer si las obras previas resultaron insuficientes, será necesario contrastar sus objetivos originales con los resultados obtenidos y los informes técnicos correspondientes.
$4.575 millones para ampliar el reservorio y reforzar el bombeo
El secretario de Obras Públicas, Gastón Viola, explicó que la capacidad de almacenamiento de agua pasará de 4.500 a casi 7.000 metros cúbicos, mediante la implementación de un sistema de veredas canal a lo largo de 200 metros lineales.
La intervención contempla además:
- Cuatro electrobombas, con capacidad para evacuar hasta 1.000 litros de agua por segundo.
- Un sistema automatizado con monitoreo en línea.
- La extensión del conducto de salida hasta alcanzar los 200 metros desde el actual punto de desagote.
- La optimización de la captación y evacuación del agua de lluvia.
Según el Municipio, las obras buscan mejorar la respuesta del sistema frente a precipitaciones intensas y anticiparse a los efectos previstos del fenómeno climático conocido como Súper Niño.
Siete meses de trabajos y una prueba pendiente
El proyecto también incluye la renovación de caminerías, juegos infantiles, iluminación, paisajismo y equipamiento urbano. La intención oficial es recuperar el espacio público y mejorar sus condiciones de accesibilidad y seguridad.
Pero, más allá de la puesta en valor de la plaza, el principal desafío será comprobar si la nueva infraestructura logra resolver los problemas de drenaje que motivaron las sucesivas intervenciones.
Con una inversión multimillonaria y antecedentes de obras anteriores, los vecinos esperan que esta vez los trabajos se traduzcan en resultados concretos: menos agua acumulada en las calles y una respuesta eficaz cuando lleguen las lluvias intensas.



