El mandatario cruzó fuerte al ex jefe del Ejército tras cuestionamientos al manejo del Partido Justicialista, en un contexto de tensiones por la influencia de Cristina Kirchner y las intervenciones desde Buenos Aires.
El gobernador de Salta salió al cruce de César Milani con una respuesta que resonó en todo el país, recordándole que los tiempos de autoritarismo y uniformes quedaron atrás. Todo arrancó después de una reunión en la Casa de Salta en Buenos Aires, donde Sáenz se juntó con otros mandatarios para charlar sobre la reforma laboral que impulsa el Gobierno nacional, y de paso, disparó contra los interventores del PJ que responden a Cristina Fernández de Kirchner.
El que le salió a responder a Sáenz fue el exjefe del Ejército Argentino, César Milani quien lo acusó de “bajarse los pantalones cuando el Gobierno se lo pide”.
El cruce se desató luego de que el mandatario provincial atacara a Cristina Kirchner por la intervención del PJ de Salta, Jujuy y Misiones, denunciando un supuesto “autoritarismo”.
Milani citó el extenso tuit de Sáenz y respondió sin eufemismos. “Guapos de papel”, arrancó el militar retirado, y apuntó directo al corazón del discurso del gobernador: “Un tipo que se pone en los hombros el poncho rojo del patriota Martín Miguel de Güemes critica a la líder del peronismo mientras no duda un minuto en ponerse de rodillas ante Milei”.

El ex jefe del Ejército acusó a Sáenz de atacar a una dirigente que “conserva más del 30 % de apoyo popular” mientras guarda silencio frente al ajuste del Gobierno nacional. Para Milani, las sanciones del PJ a legisladores jujeños se explican por “traicionar con sus votos los principios del movimiento peronista”.
Tras la réplica del gobernador, quien habló de “guapos de cuartel” y cuestionó las jerarquías, Milani volvió a la carga con un mensaje todavía más filoso. “Gobernador, bájese del pony. Usted no representa ni siquiera es la sombra del caudillo Güemes”, escribió.

Sáenz no se guardó nada: criticó que el Partido Justicialista se maneje como una “pyme familiar” desde la Capital Federal, con dedazos e imposiciones que cansan a los dirigentes del interior. En sus redes, el salteño denunció el autoritarismo interno, las sanciones a quienes piensan distinto y las intervenciones que pisotean la autonomía de las provincias como Salta. Para él, el peronismo necesita una renovación de verdad, sin gritos ni castigos, algo que muchos en Argentina ven como un reclamo justo en estos tiempos de internas calientes.






