Salta: Condenan a un instructor de academia pre militar a 10 años de prisión por abuso sexual

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Además, deberá indemnizar a la víctima con siete millones de pesos. El hombre se desempeñaba como educador en una academia premilitar de la ciudad de Salta, a la que asistía la víctima, de 14 años.

La fiscal penal Celina Morales Torino, interina en la Fiscalía 3 de la Unidad de Delitos contra la Integridad Sexual, representó al Ministerio Público Fiscal en el juicio en el que un hombre fue hallado culpable de los delitos de abuso sexual simple agravado por ser encargado de la educación, coacción y abuso sexual con acceso carnal (continuado), agravado por ser encargado de la educación, todo en concurso real

La jueza María Victoria Montoya le impuso una pena de diez años de prisión y el pago de una indemnización de siete millones de pesos a la víctima.

Entre mayo y agosto de 2023, una adolescente de 14 años que asistía a una academia pre militar fue sometida de manera reiterada por el instructor de la institución. El acusado aprovechaba su rol de autoridad para apartarla del grupo durante las clases y llevarla a los baños del establecimiento, donde, sin testigos, realizaba distintos actos de abuso sexual sobre la menor. El instructor utilizaba su posición para ejercer amenazas con el fin de asegurar el silencio de la víctima.

La situación se conoció cuando la menor buscó ayuda en su escuela. En ese contexto, reveló lo sucedido a docentes y profesionales de la salud, lo que derivó en la intervención de su madre y la posterior denuncia. Posteriormente, en su declaración en circuito cerrado de televisión, la víctima confirmó lo denunciado por su madre.

Destacó la fiscal Morales Torino que, como consecuencia de los hechos, la menor presentó crisis de angustia, ataques de pánico, insomnio, pesadillas y alteraciones en la conducta alimentaria. También se evidenció un marcado cambio en su personalidad, pasando de ser una adolescente sociable a una conducta retraída y aislada, con deterioro en su rendimiento escolar.

Asimismo, desarrolló reacciones de temor ante estímulos asociados al hecho, rechazo al contacto físico y episodios de desborde emocional, incluso con conductas autolesivas como forma de canalizar el sufrimiento. Estas manifestaciones requirieron tratamiento psicológico y psiquiátrico, con medicación incluida, y resultan compatibles con un cuadro de estrés traumático derivado de las situaciones vividas.