Enrique Sebastián Rodríguez fue condenado a un año de prisión de ejecución efectiva por cometer estafas mediante el uso de comprobantes de transferencias falsas.
Se trata de cuatro hechos en los que el acusado utilizó el mismo ardid. Mostraba falsos comprobantes de transferencias.
El hecho principal investigado ocurrió el 12 de marzo de 2026, en la despensa “Coca Mary”, ubicada sobre la ruta nacional 51, en la zona de La Lomita. En esa ocasión, el acusado ingresó al local y solicitó distintos productos —entre ellos coca de coquear y cigarrillos— por un monto total de 92 mil pesos.

Al momento de abonar, manifestó tener un desperfecto en la cámara de su teléfono celular que le impedía operar mediante código QR, por lo que propuso realizar una transferencia bancaria. Minutos después, exhibió en pantalla un supuesto comprobante de pago, lo que generó confianza en el empleado del comercio, quien le entregó la mercadería.
Sin embargo, la transferencia nunca se acreditó en la cuenta del damnificado. La maniobra quedó registrada en las cámaras de seguridad del local, cuyas imágenes permitieron observar al acusado durante la compra y su retiro con los productos sin haber abonado.
A partir de la denuncia y las tareas investigativas, se logró identificar al sospechoso y establecer que se movilizaba en un vehículo que también fue utilizado en otro hecho de similares características.
Otro episodio, ocurrió el 12 de enero de 2024 en un corralón de la localidad de Campo Quijano, sobre la misma ruta 51. En esa oportunidad, el acusado seleccionó materiales de construcción —pinturas, cables y un taladro percutor— y repitió el mismo ardid: aseguró haber realizado una transferencia bancaria que nunca se concretó, logrando retirarse con la mercadería sin efectuar el pago.






