Como resultado de una investigación llevada adelante por Unidad Fiscal Salta a partir de un caso de flagrancia, un hombre fue condenado a la pena única de 5 años y 6 meses de prisión como coautor del delito de transporte de estupefacientes, por haber organizado y monitoreado hace un año el traslado de casi 10 kilos de cocaína de alta pureza desde Salta hacia Tucumán, en un operativo en el que cumplió el rol de “coche puntero”.
Por el caso, a Álvaro Facundo Luján se le impusieron 5 años de prisión, pero el monto de su pena se elevó en otros 6 meses por la unificación con una condena previa dictada en septiembre de 2022 por la justicia de Tucumán por amenazas agravadas y lesiones graves. Además, se dispuso el decomiso de un automóvil Fiat Palio utilizado por el condenado para coordinar el traslado de la droga y que fue el mismo vehículo en el que se fugó el 31 de octubre del 2025, cuando se realizó un allanamiento en su casa de Tucumán.
Esta condena se suma a la del conductor del vehículo, Delmiro Prado, quien ya se le había impuesto una peña de 4 años de prisión efectiva por el mismo delito, en un acuerdo pleno celebrado en julio del año pasado ante el juez federal de Garantías N°1 Julio Bavio, resolución en la que también se ordenó el decomiso de la camioneta en la que iba la droga.
Todo se originó el 20 de mayo de 2025, cuando personal de Gendarmería Nacional detuvo en el puesto de control de El Naranjo, en Rosario de la Frontera, una camioneta Toyota Hilux que se dirigía desde la localidad de San Luis, en la ciudad de Salta, hacia Tucumán.
Mientras verificaban los papeles del rodado, los efectivos advirtieron irregularidades, como la manipulación reciente en tornillos de las ruedas. Tras la consulta la fiscalía, realizaron una requisa más exhaustiva con el escáner, lo que permitió distinguir paquetes rectangulares en las ruedas trasera izquierda y delantera derecha.
Con el aval de la fiscalía, se avanzó con la apertura de dichos neumáticos. De uno, se extrajeron nueve paquetes y del otro solo uno, todos sujetos a un armazón de planchuelas de hierro soldadas y atornilladas a las llantas.
La droga incautada alcanzó un peso de 9 kilos con 446 gramos y presentaba un grado de pureza cercano al 90 por ciento, suficiente para producir más de 75 mil dosis, aspecto que fue destacado en el juicio por la fiscalía, en función del daño representado por la sustancia, tanto por su elevado valor como el grado de afectación a la salud pública.







