Un hombre fue imputado por los delitos de 10 estafas reiteradas en concurso real y 3 amenazas con arma de fuego, en el marco de una causa por presuntas maniobras fraudulentas relacionadas con la compraventa de autos usados.
Durante la audiencia, el denunciado fue asistido por un abogado particular e hizo uso de su derecho a no prestar declaración ni contestar preguntas de la Fiscalía.
La intervención de la fiscalía especializada en delitos económicos complejos se inició a partir de distintas denuncias en las que los damnificados aseguraron que realizaron acuerdos con el ahora imputado, quien se presentaba como titular de la concesionaria de autos Next.
En el primero de los casos, un hombre denunció que entregó un automóvil marca Volkswagen Fox a cambio de un pago de $7.500.000, recibiendo solo $3.000.000. El saldo de $4.500.000 debía ser cancelado en 30 días, pero el denunciado no pagó, se mudó y perdió contacto, sin devolver el vehículo ni completar el pago acordado.
En otro caso, otro denunciante manifestó que vendió un Toyota Corolla por $25.000.000 pesos, quedando pendiente un saldo de $4.500.000. Para garantizar el pago, el acusado firmó pagarés en cuotas, pero no cumplió con los pagos ni entregó el vehículo.
Un tercer afectado relató que entregó un Volkswagen Fox con toda la documentación al acusado, quien inicialmente brindó excusas por la demora en la cancelación de la deuda. Aseguró que, finalmente, se enteró de que el auto había sido vendido a un tercero y no pudo recuperarlo ni obtener el dinero.
En otro reclamo, un denunciante narró que acordó la entrega de un automóvil y realizó negociaciones verbales con el vendedor, quien le prometió pagos y mostró opciones para créditos prendarios con el fin de cancelar una deuda, sin llegar a formalizar contratos firmados. El vehículo no estaba a nombre de la víctima y, tras la entrega, este dejó de recibir pagos y perdió contacto con el responsable.
Un quinto caso involucró la venta de un Toyota Corolla, en la que el denunciante manifestó que recibió pagarés y algunos pagos parciales, pero el saldo quedó impago. El vehículo habría sido vendido en otra provincia sin autorización.
Otra víctima aseguró que su camioneta Fiat Toro fue entregada en consignación para su venta y que, aunque se firmaron documentos preliminares, no hubo contratos certificados ante escribano público. Precisó que le había prometido la entrega de otro vehículo y pagos parciales, pero ello no sucedió.
Además, tres mujeres denunciaron que habían sido amenazadas de muerte con un arma por el vendedor, al reclamarle por la fallida operación de venta; mientras que en otros dos casos, las damnificadas le habrían realizado préstamos de dinero, que no fue devuelto. Ante el reclamo, el sujeto las habría amenazado.
Personal de la Unidad de Investigaciones UDEC del Cuerpo de Investigaciones Fiscales analizó los contratos de compraventa y documentos relacionados con las operaciones entre los damnificados y el denunciado, copias simples de comunicaciones por WhatsApp, así como comprobantes de transferencias bancarias vinculados con las operaciones. También se incorporaron informes de dominio emitidos por la Dirección Nacional del Registro de la Propiedad del Automotor, que permitieron constatar la titularidad y situación registral de los vehículos involucrados.
Teniendo en cuenta los testimonios de los damnificados y los informes de los investigadores, la fiscal Salinas Odorisio imputó provisionalmente al hombre.







