La crisis económica continúa golpeando con fuerza a las familias de Orán y ya tiene un fuerte impacto en el acceso a los servicios esenciales. Según informó el referente del Ente Regulador de los Servicios Públicos, Carlos Manzur, la empresa EDESA retiró en las últimas semanas alrededor de 800 medidores debido al incumplimiento reiterado en el pago de las facturas de energía eléctrica.
En declaraciones a Metro Noticias, Manzur explicó que la remoción de los medidores representa una instancia más severa que el simple corte del suministro, ya que refleja situaciones de morosidad prolongada y la imposibilidad de numerosos hogares para regularizar sus deudas.
El dato se conoce en un contexto de fuertes aumentos en las tarifas de los servicios públicos, uno de los rubros que registró los mayores incrementos en las últimas mediciones difundidas por el INDEC. Para muchas familias, afrontar el costo de la electricidad se volvió cada vez más difícil, provocando la pérdida del servicio y profundizando la vulnerabilidad social.
Frente a este escenario, el gobernador Gustavo Sáenz anunció un programa de asistencia económica destinado a reducir el impacto de las tarifas de energía eléctrica y agua potable en los sectores de menores ingresos. La iniciativa, financiada con recursos provinciales, contempla subsidios de entre el 60% y el 100% de la factura para usuarios titulares de los servicios cuyos ingresos no superen los dos Salarios Mínimos, Vitales y Móviles. El beneficio tendrá una vigencia inicial de un año, con posibilidad de renovación tras una nueva evaluación.
Desde el Ente Regulador recordaron que los usuarios con dificultades para afrontar el pago de las boletas pueden acercarse a las oficinas del organismo para solicitar el análisis de su situación y acceder, si cumplen con los requisitos, a la tarifa social u otros mecanismos de asistencia. No obstante, reconocieron que estas herramientas no siempre alcanzan para cubrir el total de las deudas acumuladas.
Manzur también advirtió sobre otro problema que afecta al sistema eléctrico provincial: la falta de obras de ampliación de la red en algunos sectores favorece la realización de conexiones clandestinas al alumbrado público. Esa energía consumida de manera irregular termina siendo absorbida por el sistema y su costo se distribuye entre el resto de los usuarios mediante las tarifas.
Con cerca de 800 hogares que ya perdieron el medidor por falta de pago, Orán refleja una de las consecuencias más visibles de la crisis económica, en un contexto donde cada vez más familias encuentran dificultades para sostener el acceso a servicios básicos como la electricidad.







