Los escenarios locales dependen de un figura presidencial con fuerte arrastre y de que los mandatarios locales no desdoblen los comicios
Con vistas a exhibir un plan político de largo plazo, Karina Milei y los primos Menem están decididos a ganar al menos una gobernación provincial el año que viene y, de máxima, jugarán a imponer caciques mileistas en cinco distritos.
La provincia de Buenos Aires es el botín mayor y a la vez, el bastión donde se ven más fuertes. Junto con la Ciudad, es el distrito donde pusieron mayor énfasis desde que Milei empezó a perfilarse como candidato a diputado, en 2021. Y donde tienen al -eventual- candidato más fuerte, Diego Santilli, que competiría desde su nuevo rol como jefe de Gabinete, controlado por Karina Milei y acompañado por Sebastián Pareja (si bien el referente del PRO aparece como número puesto, el operador karinista y diputado nacional aún no termina de soltar sus intenciones de competir).

Las otras son Tierra del Fuego, gobernada por el opositor Gustavo Melella, con el senador nacional de LLA Agustín Coto, que aún duda de querer postularse, y donde el diputado Santiago Pauli también se perfila como candidato. Jujuy, con el también senador Ezequiel Atauche. Y Córdoba, con Gabriel Bornoroni, titular del bloque violeta en Diputados, muy cercano a Karina Milei, que trabaja en tándem a diario con Martín Menem. También, Chubut, con César Treffinger, otro armador de Karina Milei, que ya fue candidato a gobernador en 2023 con el sello Partido Independiente de Chubut (PICH).
Salta no está decidida. Pero en cualquier caso la candidata sería Emilia Orozco, que tiene buena relación con Las Fuerzas del Cielo pero responde en última instancia a Alfredo Olmedo. Los caputistas creen que la joven referente, diputada nacional, tiene chances serias. Los karinistas no le ponen tantas fichas, pero no le cierran la puerta. Su futuro político dependerá de las ganas -de todas las tribus- de respetar un pacto de no agresión con el gobernador pseudo peronista dialoguista Gustavo Sáenz.
Tucumán también es un misterio, y dependerá de la evolución de la relación con el también justicialista, aliado, Osvaldo Jaldo. El candidato violeta estaba en disputa en una interna de larga data. Pero en principio, dicen en el karinismo, ya le “bajaron el pulgar” a Lisandro Catalán, ex número 2 del eyectado Guillermo Francos. Según aseguran en la mesa política nacional, no gustó el tipo de recorridas que hizo en tierras tucumanas, donde lo vieron en modo “peronista”.







