El crujido de las puertas derribadas al alba rompió el silencio en tres barrios capitalinos. Tras meses de seguir el rastro a través de cámaras de seguridad, la Policía acorraló a los sospechosos de un violento asalto a mano armada perpetrado en la intimidad de un albergue transitorio.
El eco de los gritos y la amenaza del metal frío contra las víctimas aún resonaban en las paredes del albergue transitorio atacado en abril. Sin embargo, el tiempo corrido no congeló la causa: en la madruga de hoy, el peso de la ley irrumpió en los refugios donde los sospechosos pretendían mantenerse impunes.
En un despliegue coordinado en la capital salteña, efectivos de la División Investigación Centro-Oeste (dependiente de la Dirección General de Investigaciones) ejecutaron cuatro allanamientos simultáneos que quebraron la paz de los barrios Municipal, Ceferino y villa El Sol.
La huella digital en las imágenes
El hilo conductor de la redada no fue el azar, sino el meticuloso rastreo de registros fílmicos. Pacientemente, los investigadores reconstruyeron fotograma a fotograma la ruta de escape y los rostros de los delincuentes, acumulando la prueba decisiva que permitió al Juzgado de Garantías 4 liberar las órdenes de irrupción.
Durante los operativos, las fuerzas de seguridad lograron la captura de dos hombres de 22 y 29 años, señalados como piezas clave del asalto calificado.
El botín de la redada: pólvora y escape
Al registrar los inmuebles, los uniformados sacaron de circulación un arsenal artesanal y elementos clave para la causa:
- Peligro tumbero: Un arma de fuego de fabricación casera, lista para disparar, junto a varios cartuchos sin percutir.
- Logística de escape: Una motocicleta que habría sido utilizada para desaparecer velozmente de la escena del crimen.
- Línea de evidencia: Un dispositivo móvil y diversos objetos de valor probatorio que quedaron bajo custodia.
Con los dos imputados entre rejas y a disposición de la UNICROH (Unidad Fiscal de Robo y Hurto) junto a las autoridades judiciales, la investigación suma una pieza fundamental para cerrar el círculo sobre el violento episodio vividos en las sombras del hotel alojamiento.







