Inicio Noticias Policiales Entre la mística y el plomo: el ajuste de cuentas con el...

Entre la mística y el plomo: el ajuste de cuentas con el destino de Pity Álvarez

0
36

“No voy a volver a la cárcel porque el universo no quiere”.

Con esa fe dogmática, casi irreal, Cristian “Pity” Álvarez desafía la gravedad del expediente judicial. Sin embargo, el banquillo de los acusados no entiende de decretos místicos. Este lunes, exactamente a las 10:30, el exlíder de Viejas Locas e Intoxicados deberá mirar de frente al Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) N° 29 para responder por un fantasma que lo persigue desde hace ocho años: la muerte a quemarropa de Cristian Maximiliano Díaz.

Un crimen brutal, de madrugada y sobre el cemento, que el propio músico nunca intentó negar. Su justificación resuena hasta hoy con la frialdad de una sentencia de calle:

“Lo maté porque era entre él o yo”.

Pity Álvarez junto a Cristian Maximiliano Díaz, la víctima

El manotazo ahogado de la defensa

A solo 72 horas del inicio de las audiencias, la estrategia legal del ícono del rock stone sufrió un revés definitivo. La defensa jugó su última carta para congelar el proceso, apelando una vez más al delicado estado de salud mental del imputado —el mismo argumento que logró postergar el debate en 2021 y suspenderlo de manera formal en 2023—.

Esta vez, la postura de los jueces fue categórica:

  • Incapacidad descartada: El Cuerpo Médico Forense determinó que Álvarez cuenta con una “reserva cognitiva” suficiente para comprender el juicio y defenderse.
  • Incompatibilidad evidente: El tribunal remarcó que las reapariciones públicas del músico en los últimos meses —shows multitudinarios, clips en redes y entrevistas— tiran por tierra cualquier pretensión de inimputabilidad procesal.

Para la Justicia, postergar lo inevitable resultaba “decididamente insostenible”.

La hora de la verdad

Tras años de laberintos psiquiátricos, pericias cruzadas y un aislamiento interrumpido por apariciones fugaces, la causa entra en su recta final. Pity Álvarez ya no podrá escudarse en el universo: el lunes comenzará a escribirse el capítulo final de la crónica más oscura de su vida.