Años de agresiones, amenazas y destrozos sistemáticos marcaron el Calvario de una mujer en Salta a manos de su expareja de 29 años. Pese a las órdenes de restricción vigentes desde 2023, el agresor irrumpió repetidamente en la vivienda, provocó daños en accesos y le sustrajo el teléfono celular para mantener un control asfixiante sobre la víctima.
En un episodio paralelo registrado la noche del pasado 15 de agosto en la zona sur capitalina, la violencia física alcanzó un límite dramático: tras la amenaza de separación, un sujeto de 30 años derribó a piñas a su pareja de hace 13 años y continuó pateándola en el suelo. El salvaje ataque se interrumpió gracias a la valentía de su pequeña hija, quien discó el 911 e hizo intervenir a la policía.
Ambos casos concluyeron con sentencias mediante acuerdos de juicio abreviado en los tribunales del Distrito Centro, con la homologación de los jueces Ignacio Colombo y Diego Rodríguez Pipino:
Condena por asedio sistemático: El hombre de 29 años fue condenado a tres años de prisión de ejecución condicional por violación de domicilio, amenazas, desobediencia judicial, hurto, daños y tentativa de robo.
Monitoreo SUMA 24/7: Al finalizar la audiencia, se le colocó una tobillera electrónica con rastreo GPS al agresor y se le entregó un dispositivo de alerta en tiempo real a la víctima. El condenado deberá realizar tratamiento psicológico e ingresar al Programa de Abordaje a Varones que Ejercieron Violencia de Género.
Condena por agresión física: El atacante de 30 años recibió seis meses de prisión en suspenso por lesiones leves agravadas por el vínculo y violencia de género en concurso real con coacción, sujeto a reglas de conducta obligatorias.



