El viento helado del macizo andino volverá a ser testigo de una marea humana inquebrantable. La emblemática Peregrinación de la Puna encendió sus motores organizativos y abrió la inscripción para la travesía que, a partir del 11 de septiembre, conectará San Antonio de los Cobres con la Catedral de Salta.
La tradicional Peregrinación de la Puna Salteña se prepara para una nueva edición. La marcha de fe comenzará el 11 de septiembre desde San Antonio de los Cobres y espera reunir a unos 12.000 peregrinos. La inscripción cuesta $30.000 e incluye seguro, alimentación, logística y chaleco identificatorio.
La logística detrás del milagro

Caminar durante cuatro días a través de la inmensidad de los Cerros requiere más que devoción: exige una ingeniería impecable. Se prevé que unos 12.000 peregrinos enfrenten el frío y la altura, igualando las cifras de 2025.
Para garantizar que nadie quede desprotegido en la inmensidad, la comisión fijó un aporte obligatorio de $30.000 por participante, lo que representa un despliegue logístico cercano a los $360 millones.
Este arancel no es solo una cuota, sino una red de contención integral que garantiza:
seguro médico individual y cobertura ante emergencias en plena montaña; puntos de hidratación, raciones de alimento y logística de apoyo, chaleco identificatorio y atención sanitaria continua a lo largo del trayecto.
Para asegurar la previsión de insumos y recursos, los promesantes deberán registrarse previamente en los puntos habilitados de esta primera etapa:
- Salta Capital:
- Salón “Muñequitos” (Urquiza 1.222): Lunes a viernes, de 15:30 a 20:00 hs.
- O’Higgins 935: Lunes a viernes, de 15:00 a 18:30 hs.
- Campo Quijano:
- Parroquia Santiago Apóstol: Lunes a viernes, de 18:00 a 20:00 hs.
La segunda ola de fe
Desde la comisión organizadora confirmaron que la próxima semana se desplegará una segunda etapa de registro, habilitando mesas operativas en el corazón de San Antonio de los Cobres y nuevos puestos en barrios de la capital. La recomendación es clara: completar los trámites con anticipación para preservar el orden y la seguridad de lo que promete ser, una vez más, una demostración conmovedora de fe popular.



