El silencio de las víctimas dio paso a una condena firme. En los estrados del Distrito Centro, un hombre de 34 años firmó su propia sentencia al admitir lo indudable: abusó sistemáticamente de sus dos hermanas aprovechando la convivencia y la falsa protección de un mismo techo.
El dictamen judicial
El juez José Luis Riera homologó el acuerdo de juicio abreviado tras contar con la conformidad de las víctimas y la confesión explícita del acusado.
Fue condenado a ocho años y seis meses de prisión efectiva como autor del delito de abuso sexual con acceso carnal continuado, agravado por el vínculo, la guarda y la convivencia, en concurso real.
Fue trasladado directo e inmediato a la Unidad Carcelaria 1 para cumplir la pena.



